Las ordenanzas de Calatayud para 2027 mantienen la mayoría de impuestos y elevan el coste de varios servicios
El Ayuntamiento de Calatayud abre la tramitación de sus ordenanzas fiscales y precios públicos para 2027 tras su paso por el Pleno municipal. La sesión extraordinaria se saldó favorablemente para el equipo de gobierno del Partido Popular y la negativa de la oposición al completo —PSOE, VOX y Ciudadanos Tu Aragón— a un conjunto de normas que entrará en vigor el próximo 1 de enero tras su periodo de exposición pública.
El documento económico combina dos realidades: el mantenimiento de la congelación en la inmensa mayoría de impuestos urbanos y la actualización al alza de aquellos servicios que arrastran un déficit económico general para la ciudad.
En el bloque de tasas obligatorias por norma estatal, la recogida de basuras se incrementará un 8,18 %. El Ayuntamiento sostiene que la subida responde a la aplicación de la Ley de residuos y suelos contaminados, que prohíbe el déficit en esta prestación y fuerza a las entidades locales a repercutir el coste íntegro del servicio a los contribuyentes.
Por otra parte, los precios públicos ligados a prestaciones sociales y formativas registrarán un alza del 5 %: la medida afecta a las matrículas y mensualidades de la Escuela Infantil Margarita, las Enseñanzas Musicales y la estancia en la Residencia Municipal San Íñigo. Desde la Concejalía de Hacienda, Mercedes Muñoz encuadró estas variaciones en el plan para amortiguar los dos millones de euros anuales que cuestan al municipio buscando «un impacto moderado en el bolsillo del usuario sin comprometer la viabilidad del servicio».
Entre los cambios fiscales también destaca la subida del IBI para los Bienes Inmuebles de Características Especiales (BICES), cuyo tipo sube del 0,79 % al 1,30 %, sin repercusión en las viviendas particulares. A esto se suman ajustes de menor cuantía, como la fijación de 8 euros diarios por estancia de animales en el centro de protección municipal, el precio de 1 euro para la entrada a la feria Chiquiayud, la suma del campo de vóley playa al catálogo de instalaciones deportivas y el aumento del 5 % en las actividades comarcales en los barrios.
Frente al desacuerdo de los grupos de la oposición, que rechazaron el incremento en áreas sensibles para las familias, el alcalde José Manuel Aranda respaldó el dictamen alegando la posición de Calatayud como una de las ciudades aragonesas más competitivas en el apartado tributario, con un coste medio anual por vecino de 470 euros, muy alejado de la media nacional (701 euros) y por debajo de localidades de tamaño semejante.