Tres empresas centenarias de nuestro territorio quedan fuera del transporte regular

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Automóviles Río Aranda y Autocares Hermasa pierden sus líneas tras la nueva concesión del Gobierno de Aragón, poniendo fin a más de un siglo de servicio 


La reordenación de las concesiones de transporte regular de viajeros en Aragón dejará, a partir del 15 de diciembre, a dos empresas históricas de nuestro territorio sin uno de sus principales servicios. Automóviles Río Aranda, en la Comarca del Aranda, y Autocares Hermasa, en la Comarca de Calatayud e Ijara, han anunciado que dejarán de operar sus líneas habituales al no poder asumir las condiciones fijadas en el concurso convocado por el Gobierno de Aragón. Ambas compañías, con más de un siglo de trayectoria, han hecho públicos sendos comunicados en los que muestran su agradecimiento a los usuarios y expresan su malestar por el cambio.
Automóviles Río Aranda prestará su último servicio el domingo 14 de diciembre. En su nota, la empresa recuerda que “las condiciones para la realización de estos servicios, fijadas por el Gobierno de Aragón en el concurso que regulaba la renovación de las líneas regulares de viajeros, hicieron imposible que empresas pequeñas como la nuestra siguieran prestando este tipo de servicios”. La compañía subraya también el valor de una labor que ha pasado por cuatro generaciones y que, según señalan, siempre buscó que “los habitantes de nuestras comarcas tuvieran el mejor servicio posible y así mejorara su calidad de vida”.
Desde la firma han querido agradecer la confianza de los usuarios durante tantos años, así como el trabajo de conductores y cobradores, “verdaderos pioneros del transporte en Aragón”. Aunque la línea regular desaparece, la empresa continuará activa en servicios discrecionales de autobús, microbús y taxi.

Autocares Hermasa
Por su parte, Autocares Hermasa también ha comunicado que el servicio de línea regular pasará a manos de una empresa de ámbito nacional el 15 de diciembre. En su mensaje, la compañía reconoce que no es sencillo cerrar una etapa “tan larga, tan nuestra, tan ligada a la identidad de esta tierra”, pero asegura hacerlo “con la cabeza alta y con el corazón lleno de gratitud”. La empresa destaca la relación construida con los pueblos de la comarca durante décadas, una relación “hecha de confianza, de cercanía y de un trato que siempre hemos sentido familiar”.
Hermasa subraya que durante más de un siglo ha acompañado a estudiantes, trabajadores y familias en su día a día, y que esa vinculación no se rompe: “Cuando se ha construido un vínculo tan profundo con una comarca, ese vínculo no se rompe: evoluciona”. La compañía continuará con su actividad en el transporte discrecional y como agencia de viajes, con una flota que, aseguran, seguirá modernizándose.
La salida de estas dos empresas de las líneas regulares supone, además, la pérdida de una importante fuente de ingresos para ambas, que durante décadas han sostenido parte de su actividad gracias a estos servicios. El relevo en favor de una operadora nacional deja en segundo plano a dos firmas profundamente arraigadas en el territorio, cuyos autobuses han formado parte del paisaje cotidiano de varias generaciones.
Ambas compañías insisten en que este no es un adiós definitivo, sino el fin de una etapa. Pero también reconocen que la nueva concesión marca un punto de inflexión para dos proyectos empresariales que, durante más de cien años, han llevado la movilidad rural mucho más allá de un simple trayecto.

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