La compañía navarra integra las firmas bilbilitanas y zaragozanas del grupo Jesan, refuerza su presencia en el sector Horeca y aspira a alcanzar los 40 millones de facturación en 2026
Según publican varios medios de comunicación navarros, Frilac ha dado un nuevo paso en su estrategia de crecimiento en el valle del Ebro con su llegada a Aragón tras adquirir el grupo Jesan. La operación sitúa a Calatayud en el centro de la expansión de la firma navarra, especializada en la comercialización y distribución de productos alimenticios congelados, refrigerados y frescos para el sector Horeca.
El desembarco se concreta con la integración de las empresas aragonesas Helados y Congelados Jesan, con sede en Calatayud, y Exclusivas Jesan, ubicada en Zaragoza. Entre ambas suman más de once millones de euros de facturación, una plantilla de treinta trabajadores y una flota de catorce vehículos de servicio. Atienden a más de 2.000 clientes y, en el caso de la compañía bilbilitana, mantiene una posición de liderazgo absoluto en la distribución de congelado para Horeca en su área de influencia.
Fuentes empresariales consultadas por la prensa navarra subrayan que el movimiento refuerza la presencia de Frilac más allá de su territorio tradicional. Hace solo unos meses, la compañía ya había entrado en La Rioja mediante la compra de la actividad de Domingo Navajas y del 100 % de Sercal 10, operación que también contribuyó a consolidar su presencia en el norte del país.
El director general de Frilac, Yago Arbiol, señala que la integración de Jesan responde tanto al interés de la empresa por asentarse en territorios estratégicos como a las características del grupo aragonés. «Aragón es una comunidad importante dentro de nuestros planes de crecimiento», explica. Sobre Jesan, destaca su buena gestión y su cartera de proveedores y clientes, elementos que, según afirma, encajan con los criterios de expansión fijados por la compañía.
De cara al próximo ejercicio, Jesan prevé superar los once millones de euros de facturación y Frilac alcanzar los 25 millones. Para 2026, el grupo navarro fija su objetivo en torno a los cuarenta millones, apoyándose en la consolidación de su actividad en Navarra, La Rioja y ahora también en Aragón, donde Calatayud se perfila como uno de los enclaves operativos más relevantes.