Las patronales aragonesas diseñan una infografía práctica de prevención de riesgos, pero advierten de que la rigidez normativa compromete la viabilidad de sectores como la construcción, el comercio o la hostelería.
En plena temporada estival y ante el progresivo aumento de las temperaturas, las organizaciones empresariales CEOE Aragón y CEPYME Aragón han movido ficha en materia de prevención. Ambas entidades han lanzado conjuntamente una infografía destinada a empresas, pymes y autónomos de la comunidad con pautas claras y visuales para proteger la salud de las plantillas frente a las olas de calor extremo.
Sin embargo, de forma paralela a la difusión de estos consejos, el tejido empresarial aragonés ha alzado la voz para denunciar la "complejidad técnica, logística y organizativa" que supone cumplir a rajatabla con las actuales exigencias legales. Las patronales recuerdan que la aplicación rígida de la normativa —que contempla limitaciones horarias, cambios de turno o la paralización de la actividad bajo ciertas alertas— choca frontalmente con los compromisos contractuales, los plazos de entrega y la continuidad de servicios esenciales. Un escenario que asfixia especialmente a sectores estratégicos en Aragón como la construcción, la hostelería, el transporte o el comercio.
Desde las organizaciones empresariales recalcan que el compromiso con la seguridad laboral es "absoluto", pero lamentan que la legislación a menudo se redacte de espaldas a la realidad operativa del día a día, por lo que reclaman un mayor apoyo institucional y una flexibilidad real que garantice tanto el bienestar del empleado como la supervivencia económica de la empresa.
Pautas clave frente a las altas temperaturas
El documento técnico elaborado por CEOE y CEPYME resume de forma concisa los umbrales de seguridad que deben respetarse en el entorno laboral:
• Trabajo en interiores: Los límites legales de temperatura obligatorios se fijan entre los 17 y 27°C para tareas sedentarias, y entre los 14 y 25°C para trabajos ligeros. Además, la humedad relativa debe oscilar entre el 30% y el 70%, garantizando una renovación de aire limpio de entre 30 y 50 m3 por hora y persona.
• Trabajo al aire libre: Se insta a habilitar de forma prioritaria zonas de sombra, fomentar el uso de ropa protectora, gorras, gafas y crema solar de factor 50. Asimismo, se remarca la necesidad de facilitar una hidratación constante con agua o bebidas isotónicas.
• Síntomas de alerta: La guía detalla los principales riesgos a vigilar, que van desde el síncope (desmayo) y la deshidratación (manifestada en calambres musculares), hasta el peligroso golpe de calor, reconocible por una piel completamente seca y una temperatura corporal que supera los 40°C.