La multinacional italiana evaluará con el Ayuntamiento la disponibilidad de espacios tras relevar su gerencia local y absorber dos nuevas compañías con el respaldo de capital suizo y omaní
La compañía auxiliar del automóvil, de origen italiano, no solo mantiene un firme ritmo inversor en sus actuales líneas de producción, sino que estudia transformar sus instalaciones de la localidad zaragozana en un nodo logístico y de distribución clave para sus nuevas divisiones de negocio.
La planta de Calatayud, ubicada en las Cuadras de Esteras, viene experimentando una alta actividad en los últimos tiempos. Tras anunciar el año pasado una inversión cercana al millón de euros para incorporar nueva maquinaria y ampliar su capacidad de producción en el área de automoción —donde está especializada en la fabricación de piezas de plástico por inyección y avanza hacia la descarbonización y electrificación—, la fábrica trabaja actualmente a pleno rendimiento, operando incluso en turnos de sábados y domingos para cubrir la demanda. Esta elevada actividad genera una estructura laboral de 180 puestos de trabajo, divididos en 100 empleos directos y 80 indirectos.
A este despliegue se suma la adjudicación por parte del Ayuntamiento de una nave de 4.000 metros cuadrados y otros 1.000 metros cuadrados de oficinas, instalaciones que anteriormente pertenecieron a Kimberly Clark. Dicho espacio se concibió para albergar el centro internacional de ingeniería del grupo, convirtiendo a Calatayud en el lugar desde donde se proyectan, controlan y desarrollan las máquinas de montaje y soldadura para una gran parte de las plantas globales de la firma.
En el futuro próximo, la factoría aragonesa podría ampliarse sustancialmente, tanto a corto como a medio plazo. El Grupo Sigit se encuentra en un proceso de diversificación de su actividad, respaldado financieramente por su sede en Suiza y por un fondo de inversión del Sultanato de Omán (el cual, según fuentes municipales, no se ve afectado por las tensiones del estrecho de Ormuz). En el marco de esta estrategia, la multinacional ha cerrado recientemente la compra de una compañía italiana de llantas de automoción y de una empresa de maquinaria agrícola.
Debido a la satisfacción del grupo con el rendimiento de la plantilla local y a las ventajas geográficas de Calatayud, la dirección baraja que la planta zaragozana no asuma la fabricación de estos nuevos productos, sino que se convierta en el centro logístico y de distribución de referencia para toda España. En el segmento de maquinaria agrícola, las instalaciones operarían principalmente en el sector del recambio y como almacén de distribución, aunque en un futuro no se descarta la fabricación de maquinaria vinculada al cultivo.
Para terminar de perfilar la viabilidad de estos planes, este viernes se llevará a cabo una reunión de carácter interno en las propias instalaciones aragonesas. La cita servirá también para formalizar las relaciones con la nueva dirección local, dado que a lo largo de este mes se ha producido un traspaso de poderes en la gerencia del centro de Calatayud, relevando Doménico Balbo a Luis Sanfiz en el cargo.
El alcalde José Manuel Aranda ha confirmado la celebración de este encuentro, solicitado por el referente de la división agrícola de la empresa, señalando que el objetivo de la cita es evaluar de primera mano la disponibilidad de espacios en el municipio. Desde el ayuntamiento se ha remarcado que la filosofía de la administración local será la de total aceptación y máxima facilitación institucional para asegurar la expansión de la compañía en el territorio.