Una silueta de la patrona de Calatayud
La plaza del Santuario de la Virgen de la Peña se inauguró oficialmente el pasado domingo por la tarde, coincidiendo con el regreso de la patrona de los bilbilitanos a su casa tras la pasar un tiempo por distintas iglesias de la ciudad. El espacio, totalmente renovado, cuenta con un nuevo elemento ornamental que se quiere convertir en el gran emblema del mirador: una gran silueta de la Virgen de la Peña.
El diseño de esta escultura se basa en una creación original de Joyería Cintado, registrada como patente y cedida de manera generosa por la familia Cintado para que pudiera reproducirse en la plaza. La figura, muy reconocible por los bilbilitanos, lleva años presente en las piezas de esta joyería local.
Durante el acto inaugural, el concejal de Urbanismo y Patrimonio, José Manuel Gimeno, agradeció públicamente la colaboración de la familia Cintado “por su sensibilidad y generosidad” al permitir que este símbolo forme parte del patrimonio urbano de la ciudad. Por su parte, Juan Carlos Cintado destacó el orgullo que supone ver cómo su creación “luzca en un lugar tan especial y representativo de Calatayud”.
La remodelación de la plaza ha supuesto una inversión de 184.000 euros, enmarcada dentro del Plan Director de Regeneración Urbana del Casco Histórico. Gimeno reconoció el trabajo del arquitecto bilbilitano Juan Carlos Martínez, de la empresa Construcciones Blas Montañés, de la firma Riclart —responsable de la escultura— y de todos los equipos que han intervenido en los trabajos de limpieza, jardinería y acabados.
El nuevo diseño de la plaza, coordinado en todo momento con la Esclavitud de Nuestra Señora la Virgen de la Peña, incorpora en su pavimento una estrella y una campana, símbolos que evocan la identidad del santuario.
A la inauguración asistió el obispo de la Diócesis de Tarazona, monseñor Vicente Rebollo, quien acompañó el traslado de la patrona desde la iglesia de San Andrés hasta el santuario.