Tras el fin de semana, horarios para visitar el recinto
Ya se lo adelantábamos la pasada semana, Calatayud incorporará desde este viernes un nuevo enclave a su patrimonio visitable. La Basílica del Santo Sepulcro inaugurará a las seis de la tarde el Espacio Medieval Pedro IV, un ámbito que permanecía cerrado y que conserva algunos de los elementos más antiguos del conjunto, entre ellos la techumbre de 1366 y los restos del claustro alto. Coincidiendo con la apertura, se celebrarán jornadas de puertas abiertas los días 29 y 30 de noviembre, con visitas guiadas en grupos reducidos debido a la estrechez del recorrido.
La actuación se enmarca en el desarrollo de un plan que comenzó a ejecutarse en el año 2009 y que ha supuesto, hasta la fecha, una inversión superior a los 810.000 euros, procedentes en su mayoría de fondos públicos y, en menor medida, de aportaciones privadas. Gracias a estas intervenciones, se logró consolidar y restaurar los claustros góticos del siglo XIV y del siglo XVIII, respetando su valor histórico.
La iniciativa cuenta con el respaldo tanto de la Diócesis de Tarazona como del Ayuntamiento de Calatayud, instituciones que comparten el objetivo de abrir este espacio al público y reforzar así la oferta patrimonial y turística de la ciudad.
El recorrido
El prior del templo, Javier Sanz, en la presentación esta mañana del nuevo espacio comenzó explicando que el nuevo itinerario reúne tres zonas bien diferenciadas: “Lo que vamos a inaugurar es el Espacio Medieval Pedro IV, que contiene como tres espacios. Un primer espacio es la sacristía, donde lo que vamos a ver son las obras originales”. En este ámbito se mostrarán documentos de los siglos XII y XIV, esculturas del siglo XVII, lienzos del siglo XVI y principios del XVII, así como retratos de priores, incluido el de Francisco Poncillas. Sanz subrayó que esta estancia es la única adaptada: “Por eso hemos querido dejar aquí las obras de arte originales, para que quienes no puedan subir puedan disfrutar igualmente de ellas”.
A continuación, el recorrido se dirigirá al coro, un espacio singular dentro de la arquitectura aragonesa. “Normalmente los coros en Aragón están en el centro de las iglesias; en este caso se hace en el ábside y es semicircular, algo bastante particular”, explicó. Allí podrá verse también el mueble coral de 1643, que sigue utilizándose a diario, y se tendrá una vista directa de la parte posterior del baldaquino.
El prior detalló después el tramo más estrecho del recorrido, que discurre por la subida al órgano. En este punto se conservan restos arqueológicos del siglo XIV: “Se podrán ver los restos de la sala capitular de 1366, lo poquito que nos queda”, señaló. Desde allí se accederá al claustro alto, la parte más antigua preservada del conjunto. Este espacio resume la evolución de la iglesia mediante paneles y obras que abordan distintos momentos históricos: la primera iglesia del siglo XII, la reconstrucción tras la Guerra de los Dos Pedros, el “abarrocamiento” del siglo XVIII y la posterior conversión en parroquia, hasta llegar a su elevación como basílica menor.
Entre los objetos expuestos, Sanz destacó una pieza fundamental: “La más antigua es un documento de enero de 1144, firmado por Ramón Berenguer IV y ratificado por Alfonso II”. También señaló la importancia de dos esculturas del barroco napolitano, San José y la Inmaculada, fechadas en 1697 y obra de Jacobo Bonavita. Estas piezas se alternarán con otras dos —San Miguel y San Jorge— para facilitar su observación, ya que habitualmente permanecen muy elevadas.
Pedro “El ceremonioso” otorgó el título de ciudad a Calatayud
Sanz dedicó parte de su intervención a situar históricamente la construcción del conjunto que ahora se abre. Recordó que el espacio se levantó tras la Guerra de los Dos Pedros, cuando el convento quedó destruido. “Cuando Pedro el Ceremonioso recupera la ciudad, da dinero para que la orden reconstruya el convento y, además, concede a Calatayud el título de ciudad”, explicó. Añadió que esta distinción tuvo un impacto económico relevante, al otorgar privilegios que hasta entonces no existían. “Uno de los paneles tiene ese título: Calatayud, sede del Santo Sepulcro, de villa a ciudad, porque es Pedro IV quien concede ese rango”, indicó. También aludió al documento original por el que se otorgó al prior el uso del báculo como signo de autoridad espiritual y temporal.
Por último, Sanz avanzó los usos futuros del espacio: “Fundamentalmente será para actividades culturales y turísticas”. Señaló que el 17 de diciembre acogerá un acto académico sobre turismo religioso en el medio rural. Insistió en que, aunque incluye elementos mudéjares, el conjunto pertenece de lleno al siglo XIV, de ahí la elección del nombre “medieval”.
Horarios de visita
De jueves a sábado: 11:30–13:00 y 17:00–19:00
Domingos: 11:30–12:30 y 17:00–18:30
Importante: el recorrido no está adaptado para personas con movilidad reducida.
Tarifas
• Hasta 10 años: gratis
• Carné joven, estudiantes y jubilados: 1 euro
• Grupos desde 15 personas: 1 euro por persona
• Adultos: 2 euros
• Máximo por unidad familiar: 6 euros
• Habitantes de Calatayud: la voluntad



