La Dirección General de Planificación inicia la tramitación administrativa de este proyecto
El Ayuntamiento de Calatayud ha anunciado el inicio de los trámites para la creación de un conservatorio profesional de Música que atenderá a estudiantes de Calatayud y de las comarcas vecinas. Esta iniciativa atiende una demanda persistente de la ciudad y su entorno para dar continuidad a la formación musical más allá de la Escuela Municipal de Música José de Nebra.
Desde hace años, la corporación municipal ha insistido ante el Departamento de Educación para que se habilite en Calatayud un centro donde jóvenes de la zona puedan proseguir sus estudios sin tener que desplazarse largas distancias. La Dirección General de Planificación, Centros y Formación Profesional ya ha comunicado al Ayuntamiento que se ha iniciado la tramitación administrativa para este proyecto, un paso fundamental hacia su materialización.
La propuesta surge de la necesidad real de fortalecer la oferta educativa musical en territorios como Daroca, el Aranda o Valdejalón, donde muchos alumnos abandonan estudios por la lejanía de los centros formativos.
Conservatorio y La Harinera
Un conservatorio en Calatayud no solo posibilitaría esa continuidad, sino que también reforzaría la vertebración del territorio, acercando oportunidades formativas a estudiantes de toda la zona y dinamizando la actividad cultural de nuestro territorio. El alcalde, José Manuel Aranda, ha mostrado su agradecimiento por la receptividad de la administración educativa y ha recordado que esta demanda se ha trasladado en diversas ocasiones a lo largo de los años, con acuerdos del Pleno municipal y reuniones con las máximas autoridades autonómicas. La presentación de informes con una estimación de cerca de un centenar de posibles alumnos ha reforzado la argumentación para su creación.
Una parte estratégica de este proyecto es la antigua Harinera de la Merced, un edificio histórico cuya rehabilitación es una obra en marcha en la ciudad. Datada en el primer tercio del siglo XX y cesada su actividad en 1974, la Harinera forma parte del patrimonio industrial de Calatayud y ha sido objeto de un proceso de recuperación que comenzó en 2018 con un concurso de proyectos para su restauración. En los últimos años se han retomado y avanzado las obras de rehabilitación tras varias fases de paralización, con intervenciones tanto en estructuras y cubiertas como en los interiores del edificio.
La iniciativa para transformar este inmueble en desuso en un equipamiento útil para la ciudad se remonta, al menos, a 2018, cuando a través de un concurso de ideas se adjudicó el diseño y la redacción del proyecto al arquitecto Pedro Fernando Bayo, con un presupuesto inicial para esa primera fase técnica. Sin embargo, el camino no ha sido lineal. En 2020 y 2021 comenzaron a surgir dificultades que acabaron paralizando las obras. La rehabilitación, valorada en torno a 1,6–1,7 millones de euros, se vio afectada por retrasos significativos y discrepancias entre el Ayuntamiento, la empresa constructora y el equipo técnico.
Además de los problemas contractuales, la obra sufrió parálisis total desde agosto de 2021, obligando al Ayuntamiento a buscar nuevas fórmulas para retomar y completar la intervención. El proyecto original, además de la rehabilitación en sí, incluía la puesta en marcha de una incubadora tecnológica que, según reconoció la propia administración local, no llegará a materializarse en este edificio debido a esos traspiés y la ausencia de financiación directa para ese uso específico.
A lo largo de 2025 y comienzos de 2026 se han ejecutado trabajos de consolidación, accesos, instalaciones y acondicionamiento interior gracias también a programas de formación y empleo.
La Harinera de la Merced, con más de 1.500 m² disponibles, según el Ayuntamiento reúne las condiciones para acoger un equipamiento de carácter educativo como un conservatorio profesional.