El Ayuntamiento de Calatayud culmina la primera fase de su cementerio de mascotas. El espacio, situado en Las Planas de Armantes, nace como respuesta a una demanda social y se pondrá en marcha tras aprobarse su reglamento de uso
Calatayud ha dado un primer paso para cubrir una necesidad cada vez más presente entre muchas familias bilbilitanas: contar con un lugar digno donde despedirse de sus animales de compañía. El alcalde de la ciudad, José Manuel Aranda, confirmaba hoy lunes que la primera fase del cementerio de mascotas de Las Planas de Armantes ya está finalizada, tras informar a los medios de comunicación al término de la Junta de Gobierno Local.
El espacio se ha habilitado en una zona municipal situada junto al área de compostaje de la fracción orgánica y muy próxima a los vasos del vertedero pendientes de sellado. Se trata, por ahora, de una instalación sencilla, concebida como proyecto inicial para comprobar su funcionamiento y la demanda real que pueda tener y que se podrá utilizar en breve y en el que además se realizarán mejoras.
Fase inicial
“El proyecto está ejecutado. Es una primera fase que nos permitirá ver cómo funciona y qué uso tiene”, explicó el alcalde, que subrayó que la iniciativa responde directamente a una demanda planteada por propietarios de mascotas en la ciudad. De hecho, recordó que el pasado año ya se debatió una moción relacionada con este asunto, cuando el proyecto estaba en marcha, aunque finalmente no prosperó.
El objetivo, señaló Aranda, es claro: ofrecer a la ciudadanía un espacio donde poder cerrar el duelo. “Entendemos que puede servir para aquellas personas que quieren dejar una señal de despedida a sus animales y tener un lugar donde depositarlos”, afirmó.
Por el momento, el cementerio no está operativo. Antes de su apertura será necesario aprobar un reglamento que ordene su uso, defina el sistema de enterramiento, establezca criterios de distribución y cuente con el visto bueno de las autoridades sanitarias. El alcalde comparó este proceso con el seguido en otros proyectos municipales, como los huertos urbanos del Camino de la Estación: primero se ejecuta la infraestructura y después se regula su funcionamiento.
Tras estos trámites se podrá ya utilizar aunque se seguirán realizando mejoras
Una vez completados estos trámites, el cementerio podrá utilizarse, aunque el Ayuntamiento no descarta nuevas inversiones para mejorar su cuidado y mantenimiento. “Es un pequeño cementerio que necesitará dotaciones adicionales”.
Con esta actuación, Calatayud avanza en un proyecto piloto que busca dar respuesta a una sensibilidad creciente en la sociedad y que, tras esta primera fase, marcará su futuro en función del uso y la acogida que tenga entre los vecinos.