El cruce del saneamiento bajo las vías del AVE es el último trámite pendiente; el Ayuntamiento estudia alternativas técnicas para no demorar las obras
El Ayuntamiento de Calatayud está a la espera de resolver un único punto para poder iniciar las obras del proyecto hidráulico de Marivella. Así lo explicó el alcalde, José Manuel Aranda, tras la Junta de Gobierno, donde detalló que el asunto pendiente afecta al cruce del saneamiento bajo las vías del AVE, a la altura de la depuradora.
“Solo nos queda el visto bueno de ADIF para empezar”, señaló el regidor, que reconoció que las exigencias del administrador ferroviario han ido en aumento. “Están tremendamente exquisitos”, apuntó en referencia a los requisitos técnicos que se están revisando.
El proyecto contempla la conducción de agua, saneamiento y abastecimiento en la zona. Según explicó Aranda, ya se han ejecutado actuaciones previas como el depósito y la bomba de impulsión. En este momento, el Ayuntamiento debe decidir si atiende una separata presentada para comenzar parte de los trabajos o si espera a contar con la autorización definitiva. “No sabemos si se retrasará”, admitió.
Según el primer teniente de alcaldía, José Manuel Gimeno, el problema se centra en el paso de la red de saneamiento por debajo de la infraestructura ferroviaria. Inicialmente se planteó aprovechar la apertura de un camino ya existente, pero esa opción no ha sido aceptada. Sobre la mesa hay dos alternativas: utilizar otro punto ya abierto o ejecutar una “hinca”, un sistema de perforación horizontal que permitiría atravesar la plataforma ferroviaria sin afectar al tráfico.
Un “hinca”, es una técnica de construcción «sin zanja» utilizada para instalar tuberías subterráneas (agua, saneamiento) empujándolas horizontalmente a través del terreno mediante gatos hidráulicos o martillos percutores, generalmente desde un pozo de ataque.
“Necesitamos una solución que sea conforme para ADIF, porque sí o sí requerimos su permiso”, subrayó Gimeno. Preguntado por el posible sobrecoste, indicó que encarecería en parte la actuación, aunque no lo considera el principal obstáculo dentro del conjunto del proyecto.
En paralelo, el Consistorio ha remitido un escrito a la Confederación Hidrográfica del Ebro para advertir de deficiencias detectadas en varios medidores de caudal tras las últimas avenidas y solicitar mejoras en esos sistemas de control.
Las reuniones que se van a mantener este lunes con ADIF y con Aquara buscan cerrar cuanto antes el aspecto técnico que queda pendiente y despejar el inicio de una actuación considerada prioritaria para la zona de Marivella.