El proyecto reduce los billetes un 22,7% y crea nuevas rutas directas como la de Calatayud hacia Guadalajara
El Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo proyecto para el servicio de transporte regular de viajeros por carretera entre Madrid, Zaragoza y Cataluña. Esta decisión supone la reordenación del mapa de rutas estatales con el objetivo de modernizar un sistema que data de mediados del siglo pasado, asegurando que se mantendrán todas las paradas y rutas actuales, pero con mejores servicios y precios más bajos.
Impacto en la provincia de Zaragoza y Calatayud
La provincia de Zaragoza es el territorio con mayor número de localidades conectadas dentro de este plan, con un total de 26 municipios de los 47 que componen todo el corredor. Una de las novedades más relevantes que recoge el proyecto aprobado es la creación de una nueva conexión directa entre Calatayud y Guadalajara.
Para los usuarios de estas rutas, la nueva concesión traerá una reducción media de las tarifas del 22,7%. Además, las empresas que opten a la explotación del servicio estarán obligadas a renovar sus flotas y a utilizar sistemas de localización por satélite de última generación, lo que permitirá ofrecer a los viajeros información sobre los autobuses en tiempo real.
Unificación de rutas y expansión del modelo
El nuevo diseño unifica dos concesiones anteriores: la que unía Madrid, Zaragoza y Barcelona (VAC-099) y la de Lleida, Zaragoza y Molina de Aragón (VAC-263). En total se sumarán 13 rutas y 95 paradas, atravesando provincias como Soria, Guadalajara, Huesca, Lleida o Tarragona y dando servicio, se estima, a más de 7,3 millones de personas.
Entre las mejoras técnicas aprobadas, el Ministerio destaca la incorporación de nuevas paradas estratégicas en Val de San Martín (Zaragoza), Terrassa y el Aeropuerto de Barcelona, buscando facilitar el transbordo con otros medios de transporte.
Este modelo, ya aplicado en la ruta Bilbao-Castro Urdiales, es el que seguirá el Ministerio para el resto del país. De hecho, ya se trabaja en el próximo corredor entre Madrid y Valencia, que conectará 130 municipios de ocho provincias diferentes. Todo esto sucede tras la exposición pública que finalizó en enero y que entrará ahora en proceso de licitación.