El Ejecutivo autonómico redoblará la presión institucional y parlamentaria para lograr el enlace de Soria con la alta velocidad y el desdoblamiento de la N-234 hasta el municipio bilbilitano
La mejora de las comunicaciones de la provincia de Soria de cara al próximo ciclo político nacional tendrá una marcada dirección hacia nuestra comarca de Calatayud. La Junta de Castilla y León ha ratificado su intención de situar la conexión con la alta velocidad a través del nodo bilbilitano y la prolongación de la autovía de la N-234 hasta Calatayud como dos de los ejes prioritarios en su batería de reivindicaciones históricas ante el Gobierno de España.
A pesar de la urgencia de estas infraestructuras para frenar el aislamiento de la zona, el Gobierno autonómico descarta, al menos por el momento, asumir de forma directa la ejecución o la financiación con fondos propios de proyectos como la conversión en vía rápida del trazado de la N-234. Según recoge el diario Sorianoticias, el consejero portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, ha aclarado que estas actuaciones son competencia exclusiva del Estado. Por tanto, el papel del Ejecutivo regional se centrará en ejercer una labor de defensa activa e interlocución institucional directa para exigir su desarrollo al Ministerio de Transportes.
La estrategia de presión se articulará a través de dos vías principales. Por un lado, se aprovecharán los encuentros presenciales previstos entre el presidente de la Junta y el presidente del Gobierno, así como una futura reunión con el ministro de Transportes, Óscar Puente —una cita que, según afean desde el Ejecutivo autonómico, acumula sucesivos retrasos—. Por otro lado, se recurrirá a la vía parlamentaria en las Cortes Generales para forzar alianzas que permitan impulsar los proyectos pendientes.
Además del desdoblamiento vial que daría continuidad a la conexión Soria-Burgos extendiéndola hasta territorio aragonés, la agenda de exigencias incluye una profunda modernización de las infraestructuras ferroviarias. Entre ellas destacan la esperada reapertura de la línea Soria-Castejón y la reforma integral del trazado Soria-Torralba, piezas clave para vertebrar el tráfico de viajeros con el corredor del Ebro y la red de alta velocidad nacional que pivota sobre Calatayud.
Desde la Junta vinculan también el éxito de estas demandas al escenario político que se abrirá en el país a medio plazo. Con la previsión de que reste aproximadamente un año para la convocatoria de elecciones generales, el Gobierno autonómico mantiene que su nivel de exigencia será idéntico ante el actual gabinete de coalición o ante el Ejecutivo resultante de los próximos comicios, confiando en que un hipotético cambio político facilite una mayor receptividad hacia las necesidades de conectividad de la comunidad autónoma.