Los operarios tuvieron que sustituir varios metros de conducción tras traer piezas de urgencia desde Valencia; la presión se fue recuperando de forma paulatina durante la madrugada.
La rotura de la tubería principal de abastecimiento de Calatayud dejó este domingo sin suministro —o con caídas drásticas de presión— a buena parte del municipio. La avería, localizada a primera hora de la mañana en el tramo que transcurre junto a la rotonda del hospital, no pudo solucionarse con un simple parcheo y obligó a un despliegue técnico que se prolongó hasta bien entrada la noche.
Aunque en un principio se esperaba solventar el problema a lo largo de la tarde, la gravedad del fallo complicó los planes. Al tratarse de una tubería de gran diámetro, los técnicos de la empresa concesionaria, Veolia Aquara, determinaron la imposibilidad de realizar una reparación puntual. La única salida viable pasó por cortar por lo sano y sustituir de forma íntegra un tramo de varios metros de la conducción.
Bombeo de emergencia e importación de piezas
Para intentar amortiguar el impacto entre los vecinos, se activó un bombeo alternativo desde los pozos del Campo de Golf. Sin embargo, el caudal de emergencia resultó insuficiente para cubrir la alta demanda de la jornada. El resultado se tradujo en grifos secos y problemas continuados de presión por toda la ciudad, castigando con especial fuerza a los pisos altos. Ante esta situación, desde el servicio técnico se llegó a pedir a la población que moderase el consumo al máximo para mantener los mínimos del sistema.
La reparación definitiva dependía de la llegada de material específico. Las piezas especiales de conexión no se encontraban en la zona y tuvieron que ser trasladadas de urgencia desde Valencia. Una vez en el terreno, los operarios trabajaron a contrarreloj hasta que, sobre las diez de la noche, se dio por concluido el ensamblaje del nuevo tramo.
Con la tubería ya reparada, el suministro ha comenzado a restablecerse de manera progresiva. Las autoridades municipales han querido agradecer públicamente la paciencia de los vecinos, así como el esfuerzo de las brigadas y del personal de Aquara durante las horas que ha durado la incidencia.