Caja Rural de Aragón invertirá 158.000 euros en consolidar el antiguo Convento de las Salesas

Infraestructuras
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Un inmueble que lleva décadas cerrado y sin uso



El antiguo Convento de las Salesas afrontará una intervención  para frenar el avance del deterioro en sus zonas más expuestas. La Comisión Informativa de Urbanismo del Ayuntamiento de Calatayud ha dado luz verde a la licencia solicitada por Caja Rural de Aragón, entidad propietaria del inmueble, para acometer un proyecto de conservación y reparación valorado en algo más de 158.000 euros.
Las obras, que cuentan con un plazo de ejecución de seis meses, disponen del visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza al tratarse de un edificio protegido en el Plan Especial del Conjunto Histórico Artístico. La actuación se concentrará de forma prioritaria en la estructura de la cubierta y en la planta baja, dejando intactos los cimientos, las fachadas y los muros de carga.
El plan contempla la sustitución o consolidación de las viguetas más degradadas y la reparación del tejado en el ala norte, sobre la iglesia, donde las filtraciones de agua amenazan la conservación del interior. Asimismo, se revisarán los faldones, tejas y remates, e instalarán nuevos canalones y bajantes para asegurar la estanqueidad total del edificio.

Un referente arquitectónico sin uso desde los noventa
Emplazado en una parcela  entre la Puerta de Terrer y el Palacio de la Comunidad de Calatayud, el convento conforma una mole arquitectónica de 5.059 metros cuadrados construidos en forma de U.
El complejo fue levantado en el siglo XIX para albergar a las Madres de la Visitación, conocidas como las monjas Salesas. La vida comunitaria y educativa del recinto se mantuvo activa hasta los primeros años 90 del siglo pasado, momento en que el envejecimiento de las religiosas y la falta de vocaciones forzaron el cierre definitivo del cenobio.
Tras la marcha de la orden, la propiedad pasó a manos de una empresa constructora que no llegó a ejecutar ningún proyecto en el recinto, recayendo finalmente la titularidad en Caja Rural de Aragón. Con esta intervención de urgencia, la entidad financiera busca asegurar la estabilidad de un patrimonio que lleva décadas cerrado y sin uso.

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