El concejal de Movilidad, Luis Esteban, busca nuevas fórmulas para atraer licitadores en un próximo concurso sin elevar la aportación municipal de 176.000 euros ni recortar las prestaciones a los usuarios
El concurso público convocado el pasado mes de marzo para adjudicar el servicio de autobús urbano de Calatayud durante los próximos diez años ha quedado desierto. Ninguna empresa ha presentado oferta para asumir la concesión, un contrato valorado en 176.000 euros anuales de aportación municipal a los que se suman unos 108.000 euros procedentes de la venta de billetes y bonos. Así lo dio a conocer el equipo de gobierno ayer en el pleno municipal, donde se confirmó que la movilidad urbana continuará garantizada mediante una prórroga forzosa con la actual prestadora, la empresa local Hermanos Martínez (Hermasa), cuyo expediente de prórroga expira este mes de octubre.
En declaraciones a este medio, el concejal de Movilidad, Luis Esteban (PP), ha asegurado que la continuidad del autobús está totalmente blindada y que «Hermasa no tiene inconveniente en asumir la prórroga». Esteban ha subrayado la voluntad política del consistorio de mantener este transporte, recordando que la legislación no obliga a prestarlo a municipios de menos de 50.000 habitantes y que se financia de manera íntegra con fondos propios.
Respecto a las causas de la falta de aspirantes, el edil defendió la viabilidad económica del pliego inicial —que contó con el visto bueno de la Oficina Nacional de Evaluación (ONE)— y atribuyó la desierta a la «burbuja inflacionista, la escasez de conductores y la mayor rentabilidad del transporte discrecional». Por ello, se muestra reacio a incrementar el presupuesto: «Lo más fácil sería aumentar el precio en 50.000 euros, pero la estructura económica está perfecta y genera beneficios». La estrategia de la concejalía pasa ahora por estudiar herramientas de movilidad y ajustes de frecuencias —con estadísticas de demanda en mano— que hagan atractivo el pliego a futuras empresas licitadoras, pero siempre con dos premisas fijas: no tocar el presupuesto de 176.000 euros ni recortar el servicio al ciudadano.
En el debate plenario, el alcalde, José Manuel Aranda (PP), respaldó la postura de Movilidad y argumentó la dificultad añadida que supuso la falta de apoyo de los fondos europeos Next Generation, que reservaron cuantías «ínfimas» para ciudades de la escala de Calatayud. Asimismo, Aranda defendió que los costes planteados son «adecuados y realistas».
Por su parte, el concejal del PSOE, Jesús Monge, se mostró crítico con la gestión del expediente, recordando que su grupo ya había vaticinado este resultado y cuestionando que los estudios de viabilidad «se meten con calzador y ni aun así». Monge insistió en la necesidad de anticiparse para renovar la flota con vehículos de cero emisiones y recordó que el pleno deberá aprobar de nuevo la prórroga forzosa con Hermasa.
Durante la misma sesión se aprobó también la liquidación del ejercicio 2025 con la actual empresa adjudicataria, que cerró con un saldo negativo de 3.926,46 euros. Esteban señaló la disposición del Ayuntamiento a asumir dicho desfase, aunque restando el beneficio industrial, y destacó que esta cifra es sensiblemente inferior a la de años anteriores gracias a la incorporación de nuevos vehículos mediante la fórmula de renting, lo que ha permitido reducir las partidas de mantenimiento y reparación.
Mociones presentadas en el Pleno
Durante el pleno salían adelante dos mociones presentadas por Partido Popular y Vox en apoyo a la soberanía española en Ceuta tras la reciente crisis migratoria. Ambas iniciativas salieron adelante con enmiendas y el respaldo de los grupos proponentes y de Ciudadanos. En la misma sesión, el pleno rechazaba la propuesta de Ciudadanos Tú Aragón para elaborar un informe de ejecución presupuestaria, tras un debate en el que el equipo de gobierno defendió la gestión de las variables económicas municipales.