El líder del Partido Popular visitó el domingo la ciudad para participar en una comida-mitín, mientras que el candidato del PAR estuvo el viernes
Calatayud vivió este fin de semana un intenso clima preelectoral con dos actos políticos de signo distinto pero con un denominador común: la pugna por el voto decisivo en un Aragón tradicionalmente fragmentado y con 67 escaños en juego. El viernes fue el turno del Partido Aragonés, con su candidato a la Presidencia del Gobierno autonómico, Alberto Izquierdo, mientras que el domingo la ciudad acogió uno de los principales actos del Partido Popular, con la presencia de su presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, y del candidato popular a presidir Aragón, Jorge Azcón.
La ultraderecha, el futuro de la gobernabilidad y el modelo territorial marcaron el discurso de ambos encuentros, en un contexto en el que todas las miradas están puestas en la capacidad de los partidos para sumar mayorías sin depender de Vox, cuya irrupción ha alterado el tablero político aragonés.
Partido Aragonés
En el acto celebrado el viernes en el salón de actos de los Claretianos, Alberto Izquierdo reunió a cerca de un centenar de asistentes procedentes de Calatayud y de distintas comarcas del entorno. El líder aragonesista reivindicó Aragón como “tierra de acuerdos” frente a lo que definió como una política de bloques y enfrentamientos que, a su juicio, ha desembocado en la ruptura del anterior Gobierno autonómico y en el adelanto electoral.
Izquierdo cargó duramente contra la entrada de Vox en las instituciones y sus consecuencias, señalando que en apenas dos años se ha pasado de aprobar unos presupuestos a una crisis de gobierno y a unas elecciones anticipadas. También mostró su rechazo a los anuncios sobre un posible trasvase del Ebro y defendió una forma de hacer política basada en el pacto, recordando el papel histórico del PAR como fuerza estabilizadora durante décadas en Aragón.
La financiación autonómica, la creación de una Hacienda Foral propia y los problemas del transporte público por carretera centraron buena parte de su intervención, con críticas al nuevo mapa concesional de autobuses y a la pérdida de servicios en el medio rural. “La falta de seguridad no la genera la sociedad, sino la falta de medios”, subrayó.
Partido Popular
Dos días después, Calatayud volvió a ser escenario político con la comida mitin del Partido Popular, encabezado por Alberto Núñez Feijóo y Jorge Azcón. En un ambiente de mayor afluencia, Feijóo llamó a concentrar el voto en el PP como única vía para frenar a Vox y garantizar un gobierno estable en Aragón. El presidente de los populares acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “estimular” el crecimiento de la formación de Santiago Abascal con el objetivo de dividir el voto de la derecha.
Feijóo defendió el “voto útil” al PP y aseguró que cualquier papeleta que no vaya a Azcón beneficia indirectamente a Sánchez. En ese mismo argumento insistió Azcón, que aspira a ampliar su representación parlamentaria y alcanzar una mayoría suficiente que le permita gobernar sin depender de la extrema derecha, tras la ruptura del anterior ejecutivo.
La batalla por el relato se libra también en el ámbito nacional. Sánchez y Feijóo han trasladado a Aragón su enfrentamiento directo, cruzando acusaciones sobre la responsabilidad del auge de Vox. Mientras el presidente del Gobierno alerta del riesgo de que el PP abra la puerta de las instituciones a la ultraderecha, el líder popular sostiene que es el propio Sánchez quien la utiliza como elemento de desgaste político.
Con ocho fuerzas políticas con representación en las Cortes y una mayoría absoluta situada en 34 diputados, Aragón se enfrenta a unas elecciones decisivas. El fin de semana vivido en Calatayud ha sido un reflejo claro de una campaña marcada por la tensión, el debate territorial y la incertidumbre sobre los futuros equilibrios de poder.