El PSOE reclama mantener las oficinas liquidadoras en localidades como Calatayud, La Almunia, Ateca o Daroca ante su cierre previsto

Política
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Los socialistas advierten de la pérdida de un servicio de proximidad clave para el medio rural y anuncian iniciativas en todas las instituciones aragonesas


El PSOE de Aragón anunció que impulsará iniciativas en ayuntamientos, comarcas, diputaciones y en las Cortes autonómicas para pedir al Gobierno de Aragón que reconsidere la supresión de las oficinas liquidadoras, una decisión que afectaría directamente a municipios como Calatayud, Ateca, Daroca o La Almunia de Doña Godina.
El portavoz socialista, Jesús Morales, explicó que la medida supondría la desaparición de un servicio que durante décadas ha facilitado la gestión de tributos a los ciudadanos, especialmente en zonas rurales. Según señaló, el cierre obligaría a muchos vecinos a desplazarse a las capitales de provincia o a sedes administrativas más alejadas, con el consiguiente perjuicio en tiempo y costes.
Desde el PSOE se incidió en que estas oficinas cumplen una función esencial de atención directa, especialmente para personas con dificultades para acceder a medios digitales. En este sentido, advirtieron de que su desaparición podría agravar la brecha digital y reducir la igualdad en el acceso a los servicios públicos.
La red de oficinas liquidadoras, vigente desde finales de los años ochenta mediante convenios con el Colegio de Registradores, ha permitido mantener un modelo de atención cercano en el territorio. Además, su supresión tendría también impacto en el empleo, ya que decenas de trabajadores vinculados a este servicio se verían afectados.
Los socialistas defendieron la necesidad de mantener estas oficinas en localidades como Calatayud, Ateca, Daroca o La Almunia, donde prestan servicio a amplias zonas de población, y reclamaron la renovación del convenio que garantiza su funcionamiento. A su juicio, se trata de un recurso fundamental para sostener la cohesión territorial y evitar la pérdida de servicios en el medio rural.
Además de estas localidades, el cierre afectaría al resto de oficinas distribuidas por el territorio aragonés, situadas en Albarracín, Alcañiz, Aliaga, Barbastro, Belchite, Benabarre, Boltaña, Borja, Calamocha, Caspe, Castellote, Ejea de los Caballeros, Fraga, Híjar, Jaca, Mora de Rubielos, Pina de Ebro, Sabiñánigo, Sariñena, Tamarite de Litera y Tarazona.

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