La Comisión de Industria y Turismo aprueba una iniciativa para completar los paneles informativos en las carreteras del Estado, un proyecto que también da alas a las Fiestas del Compromiso de Caspe.
La Comisión de Industria y Turismo ha aprobado una proposición no de ley destinada a completar e impulsar la instalación de señales turísticas homologadas (SISTHO) en las cuatro Rutas del Vino con las que cuenta la comunidad autónoma: Calatayud, Campo de Borja (reconocida como Ruta de la Garnacha), Cariñena y Somontano.
La iniciativa, que ha salido adelante con el respaldo de PSOE, PP, Sumar, PNV y BNG, la abstención de ERC y el voto en contra de Vox, busca subsanar las deficiencias actuales de la red viaria estatal. Aunque estas cuatro rutas ya estaban incluidas en el catálogo nacional de destinos destacados, la señalización actual es "incompleta", lo que a menudo dificulta la orientación de los viajeros y desaprovecha el flujo de visitantes en las carreteras.
El sistema de señalización SISTHO nació a raíz de un convenio firmado en 2019 entre las secretarías de Estado de Turismo y de Infraestructuras para identificar visualmente aquellos destinos que cumplen con unos estándares de calidad acreditados. "El objetivo es reforzar un producto turístico que dinamiza la economía, el empleo y la actividad cultural de nuestros territorios", ha defendido el diputado socialista por Zaragoza y ponente de la propuesta, Víctor Ruiz de Diego, quien ha recordado el peso que el sector del vino tiene para el medio rural aragonés.
Un doble impulso para la provincia de Zaragoza
El debate en la comisión parlamentaria ha dejado otra buena noticia para el patrimonio de la comunidad. Los grupos políticos han aprobado una segunda propuesta que insta al Gobierno a resolver la solicitud para declarar las Fiestas del Compromiso de Caspe como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Durante su defensa de la propuesta, la diputada por Zaragoza Marta Gracia ha reivindicado el arraigo de esta recreación histórica medieval, que cuenta ya con más de 25 años de trayectoria. Gracia ha destacado la "amplia implicación ciudadana" que transforma la localidad cada año, atrayendo a miles de visitantes, y ha asegurado que la fiesta reúne todos los requisitos normativos exigidos para obtener este reconocimiento oficial, lo que supondría un espaldarazo definitivo para su proyección fuera de Aragón.