Dentro de los servicios humanitarios se encuentran el auxilio de personas de avanzada edad y dependientes, menores en situación de desamparo y otros servicios de asistencia
Entre los distintos balances del año que se suelen realizar en los últimos días del año, toca también el de la Policía Nacional en la Comunidad Aragonesa.
Agentes de la Jefatura Superior de Aragón, a través de su Sala CIMACC 091 y su Grupo de Atención al Ciudadano, atendieron a más de dos mil personas en diferentes servicios humanitarios durante este año que finaliza.
Una parte sustancial de la labor de Policía Nacional, lejos de lo que pueda pensarse, no se centra en la investigación o prevención de hechos delictivos, sino que se focaliza en labores asistenciales.
Por ello, es muy habitual recibir llamadas al 091 reclamando ayuda por parte de personas mayores que se han caído en su domicilio y no se pueden incorporar; que no pueden contactar con sus familiares, o que reciben mensajes extraños de sus allegados y temen un desenlace fatal ante el que necesitan una respuesta rápida y eficaz.
Igual de cotidiano es acudir a domicilios donde hay personas con problemas psiquiátricos, para colaborar con los servicios sanitarios, personas desorientadas en la vía pública o asistencia a menores de edad en situación de desamparo.
La labor principal de los operadores del CIMACC 091 es canalizar y atender vía telefónica las situaciones de emergencia y demandas de información de los ciudadanos. El Jefe del CIMACC 091 cuenta con información en tiempo real de la ubicación de los efectivos policiales desplegados en la ciudad, así como de avanzados recursos tecnológicos destinados a resolver escenarios críticos lo antes posible.
Por eso el 091, número de atención telefónica de la Policía Nacional, se ha convertido a lo largo de la historia en un referente para los ciudadanos. Sólo en lo que va de día ya se han atendido a más de un centenar de llamadas.
Los auxilios prestados por la Policía Nacional son muy diversos, con repercusión directa en sus funciones de auxilio a los ciudadanos, aunque en algunos momentos, puedan presentarse riesgos, que son superados por los intervinientes con formación, preparación y vocación de servicio.
En algunas ocasiones, los Policías Nacionales deben poner en práctica sus conocimientos y habilidades, activando técnicas de reanimación, ante personas que han sufrido ictus cardíacos, realizando in situ las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (R.C.P.) o ante atragantamientos imprevistos practicando la maniobra de Heimlich.