El joven de 20 años desapareció hace casi dos semanas tras bajar a la ribera a la altura del Club Náutico; el operativo se mantiene activo con medios aéreos, buzos y batidas ciudadanas
Cuando están a punto de cumplirse dos semanas desde que se le vio por última vez en la madrugada del 12 de febrero, el despliegue continúa centrado en el entorno del río Ebro, en la capital aragonesa. El joven, de 20 años y con raíces familiares en Alhama de Aragón y Godojos, desapareció después de descender las escaleras del Club Náutico de Zaragoza hasta la ribera.
Las imágenes de las cámaras de seguridad confirmaron ese recorrido. A partir de ese momento, y con el río crecido por las lluvias, se pierde su rastro. La última señal de su teléfono móvil se localizó en las inmediaciones del Puente de Piedra, lo que orientó el dispositivo hacia ese tramo.
Los primeros días estuvieron marcados por el elevado caudal, la escasa visibilidad bajo el agua y fuertes corrientes que complicaron cada intervención. Los buzos trabajaron con cautela y en ventanas de tiempo muy limitadas. La bajada progresiva del nivel del Ebro ha permitido retomar con mayor intensidad las tareas, aunque el operativo sigue siendo complejo.
La coordinación recae en el Grupo de Desaparecidos de la Jefatura Superior de Policía. En el dispositivo participan agentes de Seguridad Ciudadana, efectivos de la Policía Local, voluntarios de Protección Civil y bomberos especializados en rescate acuático. Desde el aire, drones y el helicóptero Cóndor amplían el radio de vigilancia.
Las aeronaves no tripuladas se han convertido en una herramienta clave. Según fuentes del operativo, rastrean de forma sistemática ambas orillas y graban imágenes de alta definición que después son revisadas con detalle por varios equipos. El objetivo es detectar cualquier indicio, por pequeño que sea, que permita acotar zonas y dirigir allí los esfuerzos.
En los últimos días se han reincorporado también agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional (GEO). Ya intervinieron al inicio de la búsqueda, pero las condiciones del río obligaron a suspender temporalmente su participación. Con el descenso del caudal, han retomado los rastreos subacuáticos en los puntos considerados más sensibles.