Policía Nacional, UME, bomberos y Guardia Civil coordinan un nuevo dispositivo en el Ebro para encontrar a Pablo Cebolla, desaparecido el 13 de febrero
El dispositivo desplegado para localizar a los dos jóvenes desaparecidos en Zaragoza se reorganizará desde hoy en tres zonas diferenciadas de actuación con el objetivo de mejorar la coordinación entre los equipos y aumentar la eficacia de las labores de rastreo en el río Ebro y sus riberas.
En las tres áreas participarán agentes de la Policía Nacional y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que trabajarán de forma conjunta con el resto de organismos implicados en el operativo.
La primera zona abarcará el tramo del río hasta el puente de la Pasarela del Bicentenario. En este sector actuarán Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza junto a Policía Nacional. Los bomberos municipales desplegarán principalmente su unidad de drones y el equipo de rescate acuático, que realizará tareas de vigilancia desde el aire y apoyo en el entorno fluvial.
Las otras dos zonas del dispositivo comprenderán el tramo entre la presa de Pina y el embalse de Mequinenza. Allí continuarán las labores agentes de la Guardia Civil junto con efectivos de Bomberos de la Diputación de Zaragoza, coordinados también con Policía Nacional y la UME. Por su parte, Protección Civil permanecerá disponible para atender incidencias o prestar apoyo logístico a cualquiera de los grupos operativos.
Además, los Bomberos de Zaragoza han habilitado una plataforma digital de mapeo que integrará todas las imágenes captadas por drones y helicópteros durante estos días. Este sistema permitirá analizar con mayor precisión cada tramo del río y sus orillas para planificar las batidas de rastreo.
El dispositivo también prevé la coordinación entre los helicópteros de Policía Nacional y Guardia Civil para realizar reconocimientos aéreos desde el embalse de Mequinenza en dirección a Zaragoza, ampliando así el área de vigilancia.
A ello se sumarán los guías caninos de la UME y de la Policía Nacional, acompañados de perros especializados en la localización de restos humanos tanto en zonas de agua como en las orillas. Estos equipos centrarán su trabajo en áreas con vegetación densa o de difícil visibilidad, donde incluso se plantea realizar desbroces puntuales para facilitar la búsqueda.
Uno de los desaparecidos, Pablo Cebolla
Uno de los desaparecidos es Pablo Cebolla, un joven de 20 años con raíces en Alhama de Aragón y Godojos. Se le perdió la pista en la madrugada del 13 de febrero después de salir de una discoteca del casco histórico de Zaragoza. Fue visto por última vez en las inmediaciones de la discoteca Kenbo y posteriormente varias cámaras lo grabaron en la ribera del Ebro, en la zona trasera de la basílica del Pilar, donde también se registró la última señal de su teléfono móvil.
Desde entonces, el operativo se ha centrado en el cauce del río y en sus márgenes, donde han trabajado unidades de Seguridad Ciudadana, drones, helicópteros, buzos de bomberos y el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional. Las condiciones del Ebro, con fuerte caudal y escasa visibilidad en varios momentos, han complicado los trabajos durante estas semanas.
El dispositivo continúa activo mientras se mantienen las labores de rastreo a lo largo del río y en diferentes puntos de sus orillas. Familiares y amigos del joven también han organizado en los últimos días varias iniciativas de búsqueda para tratar de ampliar el rastreo en la zona.