Agentes del GEO, unidades caninas y bomberos refuerzan el operativo para localizar al desaparecido, cuyo rastro se perdió días atrás
La búsqueda de Pablo Cebolla ha entrado este miércoles en una nueva fase tras el descenso del caudal del río Ebro, una circunstancia que ha permitido ampliar y reforzar el dispositivo desplegado en la zona donde se le vio por última vez en el río.
A primera hora de la mañana, varios agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) se han incorporado al operativo. Estos efectivos especializados trabajan sobre el terreno con el apoyo de una lancha y buzos desplazados desde Guadalajara, centrando sus esfuerzos en las áreas de más difícil acceso del cauce.
Junto a ellos, también participan guías caninos de la Policía Nacional llegados desde Madrid, entrenados específicamente en la localización de restos humanos. Su intervención busca aumentar las probabilidades de hallar algún indicio que permita esclarecer lo ocurrido.
El operativo se completa con los equipos que ya venían trabajando en jornadas anteriores, entre ellos efectivos de los Bomberos de Zaragoza, que continúan rastreando tanto las orillas como distintos puntos del río.
Pablo Cebolla desapareció hace varios días en circunstancias que todavía no han sido aclaradas. Desde entonces, se han llevado a cabo batidas por tierra y agua, así como labores de inspección en zonas próximas al lugar de su desaparición, sin que hasta el momento se hayan obtenido resultados concluyentes.
