Un centro de transformación inundado provocó el apagón nocturno en varias calles ; comerciantes denuncian problemas recurrentes cada vez que se registran episodios de lluvia intensa
Una avería eléctrica mantuvo sin suministro durante la noche de ayer a parte de Calatayud, afectando a vecinos y establecimientos de la plaza Marcial, la calle Coral Bilbilitana y la avenida San Juan el Real.
La incidencia comenzó alrededor de las 22.30 horas y tuvo su origen en un centro de transformación que quedó inundado tras las intensas lluvias registradas durante el fin de semana. La acumulación de agua en las instalaciones subterráneas provocó fallos en el sistema eléctrico y obligó a activar un operativo de urgencia.
Hasta el lugar se desplazaron técnicos de Endesa, agentes de la Policía Local y efectivos del Servicio Provincial de Bomberos de la Diputación de Zaragoza. Los trabajos se centraron en un primer momento en el achique del agua acumulada, tarea que asumieron los bomberos para permitir posteriormente la intervención de los operarios eléctricos, según nos contaban desde Bomberos de la Diputación de Zaragoza.
Una vez despejada la zona, los técnicos procedieron al secado de los equipos siguiendo los protocolos de seguridad necesarios para evitar cortocircuitos antes de restablecer el suministro.
El servicio quedó restablecido unas dos horas después.
Las bombas y achicar el agua
El apagón volvió a poner sobre la mesa un problema que, según denuncian algunos negocios de la zona, se repite con cierta frecuencia cuando se producen episodios de lluvia intensa. Uno de los comercios afectados explicaba que el corte eléctrico provocó que dejaran de funcionar las bombas de achique instaladas tanto en su local como en varios edificios cercanos, lo que facilitó nuevamente la entrada de agua.
“Cuando se va la luz, las bombas dejan de funcionar y el agua vuelve a entrar. Trabajamos con la preocupación constante de que el negocio pueda inundarse”, señalaban desde el establecimiento, cuyos propietarios agradecieron la rapidez de actuación de los bomberos: “Hicieron todo lo posible por achicar el agua y ayudarnos en un momento complicado”.
Los comerciantes aseguran que la situación no es nueva y reclaman soluciones definitivas. “No es justo tener que trabajar con el miedo de ver nuestro negocio inundado cada vez que llueve fuerte”, afirmaban, solicitando que “quien corresponda tome medidas de una vez”.
Además, algunos vecinos habían detectado ya incidencias en la zona desde el domingo. Según relatan, “en una rejilla situada en el parking de un edificio de la calle Coral Bilbilitana se veía salir humo en determinados momentos”, aunque fuentes consultadas por este medio, apuntan a que probablemente se tratara de vapor de agua generado por la acumulación y el calentamiento en las instalaciones subterráneas.
La zona afectada está considerada inundable, circunstancia que, según residentes y comerciantes, agrava este tipo de situaciones cuando coinciden lluvias intensas y problemas en el suministro eléctrico. Mientras tanto, tras la rápida intervención de los servicios de emergencia, la normalidad regresó durante la madrugada tanto a viviendas como a negocios de esta zona de Calatayud.