Tres hombres han sido investigados tras ser interceptados en la AP-2 a la altura de Pina de Ebro cuando transportaban el material informático en una furgoneta en dirección a Francia.
Una intervención de los agentes de Tráfico de la Guardia Civil ha permitido resolver el importante robo de cableado de cobre telefónico que sufrió la localidad de Ibdes, perteneciente a la comarca de Calatayud. La operación se ha saldado con la investigación de tres hombres, de 25, 55 y 57 años, acusados de un presunto delito de robo con fuerza en las cosas y pertenencia a grupo criminal tras ser cazados con la mercancía sustraída en el término municipal bilbilitano.
Los hechos se desencadenaron cuando una patrulla interceptó una furgoneta con matrícula francesa en la autopista AP-2, a la altura de Pina de Ebro. Los agentes acudieron al lugar tras recibir el aviso de la central del 062, que alertaba de que dicho vehículo se había saltado previamente el peaje de Alagón, llegando a causar daños materiales en la barrera de seguridad.
Al registrar la parte trasera de la furgoneta, los guardias civiles hallaron un cargamento masivo de 2.590 kilos de cable de cobre telefónico aéreo. Al no poder los ocupantes acreditar la procedencia legal del material, se procedió a la inmediata incautación de la carga y del propio vehículo.
El rastro del robo llevaba a la comarca bilbilitana
Las pesquisas posteriores de los investigadores permitieron comprobar que el cableado intervenido coincidía al detalle con las características del material que había sido robado apenas la noche anterior en Ibdes. En el municipio de la comarca de Calatayud se habían sustraído concretamente 4.262 kilos de cableado telefónico, una infraestructura pública cuyo valor económico asciende a los 21.335 euros.
La diferencia de peso entre lo denunciado en Ibdes y lo incautado en la furgoneta responde, según confirmaron los especialistas del cuerpo, a que los ladrones ya le habían retirado la cubierta plástica exterior para dejar el metal limpio y facilitar su colocación en el mercado negro. Los indicios apuntan a que los sospechosos pretendían trasladar de forma inminente el cobre hacia la frontera francesa para proceder a su venta ilegal.
Por estos hechos, la Guardia Civil mantiene bajo investigación a los dos ocupantes del vehículo —de nacionalidad marroquí y con residencia en Cataluña— así como al propietario de la furgoneta, un hombre de nacionalidad rumana residente en Francia, por cooperar presuntamente al facilitar el transporte logístico para la comisión del delito.