El operativo conjunto con la Policía Local se salda con seis arrestados, dos investigados y la recuperación de cientos de litros de gasóleo robados.
La Policía Nacional ha asestado un importante golpe a las bandas dedicadas al robo de combustible en la comarca de Calatayud. Tras meses de indagaciones, los agentes han logrado esclarecer tres investigaciones independientes desarrolladas entre marzo y junio, que se han saldado con la detención de seis personas y la imputación de otras dos. Los implicados habían hecho de los camiones y vehículos industriales estacionados en polígonos y áreas de servicio su principal objetivo.
Los golpes policiales no solo han permitido recuperar parte del gasóleo sustraído, sino que también han sacado de las carreteras mangueras, garrafas y complejas bombas de extracción que los delincuentes utilizaban para vaciar los depósitos en apenas unos minutos.
Primer rastro: de Calatayud a Palencia
La primera de las investigaciones nació el pasado mes de marzo en la capital bilbilitana, cuando una empresa de reciclaje local denunció el robo de unos 600 litros de combustible del interior de tres de sus camiones.
El Grupo de Policía Judicial de Calatayud asumió el caso y consiguió identificar una furgoneta sospechosa con matrícula extranjera. La constancia dio sus frutos semanas después cuando este mismo vehículo fue interceptado en Palencia por la Policía Nacional. En su interior ocultaban garrafas llenas de combustible de procedencia sospechosa. Como resultado, dos hombres han quedado formalmente imputados.
Pillados 'in fraganti' en el polígono Mediavega
La presión policial se intensificó en junio. Durante la madrugada del pasado día 3, un transportista dio la voz de alarma al verse rodeado por varios individuos que le estaban robando el combustible mientras pernoctaba en el polígono Mediavega de Calatayud.
La rápida coordinación entre la Policía Nacional y la Policía Local de Calatayud permitió cercar la zona e interceptar dos camiones extranjeros cuando intentaban huir. En los registros, los agentes hallaron todo el kit delictivo: bombas de succión y mangueras que aún goteaban gasóleo. El fuerte olor a combustible que desprendían las ropas de los cuatro ocupantes terminó de delatarlos, siendo detenidos en el acto.
Persecución extrema por la A-2
La intervención más peligrosa se registró el pasado 17 de junio en el paraje bilbilitano de Marivella. Un empresario sorprendió a dos ladrones saqueando uno de sus camiones de madrugada. Al verse descubiertos, los sospechosos huyeron a bordo de un enorme camión articulado en dirección a Zaragoza.
El propio afectado no los perdió de vista y comenzó a seguirlos en su coche mientras coordinaba la posición exacta con la sala del 091. Las patrullas de la Policía Nacional iniciaron una persecución a gran velocidad por la autovía A-2. Durante la huida, el camionero fugitivo llegó a dar bandazos entre carriles y a realizar maniobras evasivas extremas para intentar echar de la carretera a los coches patrulla, poniendo en serio peligro al resto de conductores.
Finalmente, la Policía Nacional logró cortarle el paso y detener el tráiler a la altura de Calatorao. Sus dos ocupantes terminaron arrestados no solo por el robo con fuerza, sino también por delitos de desobediencia grave y conducción temeraria.