Algo que se ha convertido ya en una tradición
Este sábado, la conexión entre las tierras de la comarca de Calatayud y Teruel volverá a ponerse de manifiesto con una nutrida presencia de comarcanos que se desplazarán hasta la ciudad turolense con motivo de las celebraciones de la Vaquilla.
Desde hace años, este viaje se ha convertido en una costumbre para muchos habitantes de la comarca, que aprovechan el arranque de las fiestas para acudir a la simbólica colocación del pañuelo al torico. Aunque para algunos será solo una jornada de visita, no faltan quienes prolongan su estancia y disfrutan de varios días en la ciudad anfitriona.
Este intercambio festivo es, además, recíproco: durante San Roque, son muchos los turolenses que se dejan ver por Calatayud, reforzando así la relación entre vaquilleros y peñistas.
Desde Interpeñas informan que, hasta la tarde del jueves, ya había más de seiscientas personas apuntadas para desplazarse este sábado. Con esa cifra, se prevé la salida de al menos nueve autobuses, aunque no se descarta que el número crezca antes de que finalice el día. En la edición anterior, fueron trece los autobuses que cubrieron el trayecto.
Además del grupo organizado, hay que tener en cuenta a quienes optan por el coche propio para asistir a la cita.
Los autocares tienen previsto salir desde la estación a las doce en punto del mediodía, y el regreso será a primera hora del domingo, en torno a las siete.
Desde luego, mañana sábado, será una jornada en la que los bilbilitanos notaremos por las calles de la ciudad que buena parte de nuestra juventud. No estarán, disfrutarán en Teruel.