La ciudad calienta motores para unas Alfonsadas que retrasarán su gran desfile para esquivar el calor

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El presidente de la Asociación Medieval, José Luis Frisa, repasa las novedades de la XXI edición de la fiesta, que regresa del 18 al 21 de junio reivindicando el "abrazo de las tres culturas" tras el éxito del preludio en la Torre Mocha.


 
Los bilbilitanos ya miran de reojo el calendario tachando los días que faltan para que el espíritu medieval vuelva a adueñarse de la ciudad. Del 18 al 21 de junio, Calatayud regresará al siglo XII con la celebración de la XXI edición de Las Alfonsadas, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón que este año llega con los deberes prácticamente hechos y con algún ajuste estratégico en sus horarios para hacer la experiencia más cómoda a vecinos y visitantes.
El presidente de la Asociación Medieval Rey Alfonso I el Batallador, José Luis Frisa, desvelaba en los micrófonos de COPE Calatayud el pasado martes los entresijos de una edición que busca consolidar el éxito de masas de los últimos años. La principal novedad de este año gira en torno al acto central del sábado por la tarde. Con el objetivo de evitar las asfixiantes temperaturas que el año pasado restaron algo de público en las calles centrales, la organización ha decidido retrasar el tradicional desfile general a las 20:00 horas. El pasacalles, en el que se espera la participación de entre 900 y 1.000 personas, se celebrará justo después de la recreación de la entrega de llaves en la iglesia de San Pedro de los Francos, un acto dramático gratuito dirigido por Alfonso Pablo. "A las ocho es una hora más tradicional, la gente sale más y puede disfrutar", explica Frisa, consciente de que el recorrido suele congregar a más de 5.000 espectadores.


Éxito en la Torre Mocha como punto de partida
Aunque los días grandes arrancarán a mediados de junio, el motor de las Alfonsadas ya empezó a rugir el pasado fin de semana con unos actos previos que han dejado un gran sabor de boca. Especialmente emotivo fue el "abrazo simbólico" al conjunto fortificado de la ciudad, que este año se trasladó a la recientemente musealizada Torre Mocha tras haberse realizado el año anterior en el Castillo Mayor. Casi un centenar de personas se acercaron a descubrir este rincón mudéjar y disfrutaron de sus espectaculares vistas en 360 grados.
"El castillo ha defendido a los bilbilitanos a lo largo de los siglos y ahora tenemos nosotros que defenderlo a él", reivindica el presidente, recordando la inminente inversión de más de dos millones de euros de fondos institucionales para seguir recuperando este patrimonio islámico único en la península. La jornada previa se completó con una cata solidaria a favor de ASAEME en la que se recaudaron fondos gracias a la generosidad de las bodegas Augusta Bilbilis y Ateca.


Rostros propios y el mercado de las tres culturas
La dramatización histórica ya cuenta con sus protagonistas asignados tras semanas de intensos ensayos. Este año, Antonio Duarte se meterá en la piel del rey Alfonso I el Batallador, acompañado por Chus Gracia como la reina Doña Urraca. El bando islámico estará encabezado por Fernando Vicente en el papel de gobernador árabe y Pilar Sánchez. Además, el estudioso de la judería bilbilitana Juan Javier Bona ejercerá como Caballero de Honor y será el encargado de pronunciar el esperado pregón el viernes por la tarde.
En el plano urbano, el campamento medieval contará este año con unas 31 jaimas —incluyendo dos nuevos grupos de amigos que se estrenan en la fiesta— que se distribuirán por el casco histórico recreando la convivencia de las comunidades cristiana, árabe y hebrea. "Las Alfonsadas son el abrazo de las tres culturas. En estos tiempos de guerras y conflictos, simbolizar esa convivencia en paz que se dio en la Edad Media en Calatayud es importante", destaca Frisa. El mercado medieval, gestionado por la empresa La Fragua de Vulcano, complementará el ambiente con entre 80 y 100 puestos de artesanía y alimentación, arropados por un flujo constante de malabaristas y animadores.


Apuesta por la música en directo
El apartado musical también viene fuerte, combinando el talento local con formaciones de referencia nacional en el folk medieval. El viernes por la tarde, tras el pregón, el grupo Isera (que cuenta con una integrante bilbilitana) romperá el hielo. Para la noche del sábado, debido a un problema personal de última hora de la banda Lurte, el cartel sumará Els Berros de la Cort, una de las formaciones más potentes del panorama actual y cuyo estilo enérgico encaja perfectamente con el espíritu de la fiesta. Los pasacalles de los locales Os Fillos do Sobrarbe y los músicos judíos del Corral Blanco terminarán de ambientar las plazas, prolongándose la actividad nocturna en la Plaza del Olivo.
A las puertas de que empiece el montaje de estructuras, José Luis Frisa hace un llamamiento general para que la fiesta se traslade por completo a la calle: "Me gustaría animar a la gente a que participe, a que se vista; no hace falta ser de una jaima para ponerse el traje. Esta fiesta tiene un gran prestigio fuera y los bilbilitanos tenemos que creérnosla y apoyarla".

AQUÍ ENCONTRARÁS LA ENTREVISTA COMPLETA

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