Durante el mismo, la Agrupación Musical Pascual Marquina estrenó la marcha “Bajo el peso del silencio” en un concierto que congregó a un público entregado en la Basílica del Santo Sepulcro de Calatayud
La Basílica del Santo Sepulcro se llenó por completo para acoger el tradicional concierto de marchas procesionales organizado por la Agrupación Musical Pascual Marquina este pasado fin de semana, una cita que cada año marca el inicio del ambiente cofrade en Calatayud y que en esta ocasión estuvo cargada de emoción y simbolismo.
El acto, concebido como antesala de la Semana Santa bilbilitana, reunió a numerosos aficionados a la música procesional y a vecinos que no quisieron perderse una actuación que volvió a demostrar el arraigo y la importancia de la agrupación dentro de la tradición musical local. El silencio respetuoso del templo y la solemnidad del repertorio crearon una atmósfera especial desde los primeros compases. A todo esto hay que sumar la calidad de estos músicos bilbilitanos que en cada concierto nos regalan a los oídos calidad a raudales.
Uno de los momentos más destacados de la tarde fue el estreno de la marcha “Bajo el peso del silencio”, dirigida por el propio Alejandro Doñágueda. El concierto contó además con la presencia del compositor David Rivas Domínguez, cuyas composiciones forman parte habitual del repertorio de este tipo de conciertos.
Los conciertos de marchas procesionales se han convertido en una tradición muy esperada en Calatayud, no solo por su valor musical, sino también por lo que representan para el inicio de la Semana Santa. Con esta actuación, la Agrupación Musical Pascual Marquina volvió a poner el primer paso de un calendario lleno de actos y procesiones que marcarán las próximas semanas en la ciudad.