Los actos se despidieron con un espectáculo de luces en lugar de los tradicionales fuegos artificiales por riesgo de incendio
Calatayud ha puesto fin a las fiestas de San Roque 2025 tras cuatro días intensos en los que la ciudad se transformó por completo en un espacio de convivencia, alegría y tradición. Desde el chupinazo del 13 de agosto, que desató la euforia y el colorido en la plaza de España, hasta el espectáculo lumínico del cierre, los bilbilitanos han vuelto a demostrar su capacidad de implicación y de mantener vivas unas celebraciones con fuerte arraigo histórico.
El papel protagonista de las peñas y la Cofradía
Las peñas y la Cofradía de San Roque fueron, un año más, las grandes animadoras de las calles, con música, disfraces, charangas y carretones para los más pequeños. La ciudad se llenó de color con sus desfiles, demostrando que el tejido social bilbilitano es clave en el éxito de las fiestas.
Programación diversa y multitudinaria
El programa oficial incluyó actividades para todas las edades:
Espectáculos musicales con conciertos nocturnos que llenaron las peñas.
Competiciones deportivas y populares, como la tradicional carrera de autos locos, que atrajo a cientos de curiosos con sus vehículos ingeniosos y divertidos.
Animación infantil y propuestas gracias a la Peña Desbarajuste que reforzaron el carácter inclusivo de la celebración.
La climatología acompañó durante los cuatro días, y pese a que este año no se lanzaron fuegos artificiales por riesgo de incendios, el espectáculo de luces móviles y música en el cierre recibió una gran acogida.
Balance institucional
Autoridades como la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, subrayaron la implicación ciudadana y destacaron que San Roque se ha consolidado como una “cita ineludible” en el calendario festivo aragonés. El Ayuntamiento, por su parte, ha hecho un balance positivo, resaltando la alta participación y el buen ambiente vivido en todo momento.
San Roque taurino: emoción, esfuerzo y participación en el coso bilbilitano
Los festejos taurinos celebrados en el coso de Margarita volvieron con un programa variado que combinó espectáculo, tradición y oportunidades para los jóvenes valores.
Tarde de recortes y humor
El arranque taurino llegó con una entretenida jornada de recortes, quiebros y toreo cómico, que arrancó ovaciones y risas en un público que llenó buena parte de la plaza. Un formato que mezcla riesgo y diversión.
La novillada con Cristiano Torres como protagonista
El plato fuerte llegó el 15 de agosto con la novillada en honor a San Roque, en la que destacó la actuación de Cristiano Torres, que consiguió cortar la única oreja de la tarde. Su entrega y valentía le permitieron puntuar en un festejo donde se puso de manifiesto el nivel y la proyección de la cantera taurina. La crítica especializada ha señalado que Torres supo imponerse a las dificultades de su lote, lo que le valió el reconocimiento del público.
Tradición y cierre con los muñecos de capea
La última jornada taurina estuvo marcada por los muñecos de capea, que ofrecieron un ambiente más relajado y participativo. Niños, jóvenes y mayores disfrutaron en un festejo que, más allá de la lidia, busca la diversión popular y el protagonismo colectivo.
En conclusión, las fiestas de San Roque 2025 han dejado en Calatayud un balance muy positivo: cuatro días de actividades para todos los públicos, un ambiente de alegría compartida y festejos taurinos con un alto nivel de participación. La ciudad ha demostrado, una vez más, que su cita de agosto es un referente en Aragón.