Aunque en estos momentos no hay nada cerrado, ni siquiera el día de la celebración. Si se realiza que podría ser el 6 o el 7 de septiembre
El alcalde de Calatayud, tras una reunión con los medios de comunicación locales, ha confirmado que el consistorio está estudiando la posibilidad de organizar directamente un festejo taurino durante las Ferias, tras la renuncia unilateral de la empresa Ruedo Olé, encargada de la gestión de la plaza de toros este año. El alcalde explicaba que la rescisión del contrato se comunicó el pasado 20 de agosto, lo que ha generado una situación “sobrevenida” que ha obligado al Ayuntamiento a replantear toda la organización del evento en tiempo récord.
El contrato con Ruedo Olé implicaba una cesión gratuita para el Ayuntamiento, que incluso percibía una cantidad económica por parte de la empresa —unos 2.000 euros-, según explicó el alcalde. Ante la renuncia, el Consistorio convocó una junta de portavoces para informar con transparencia y comenzar a trabajar en una solución que permitiese mantener la tradición, vigente desde hace más de 150 años, sin vulnerar los procedimientos legales establecidos.
"La organización desde el Ayuntamiento es una opción complicada", reconoció el regidor, señalando que debe seguirse todo el procedimiento legal, desde la licitación de ganaderías hasta la contratación de personal implicado en el espectáculo. “No se trata de una adjudicación directa, hay que cumplir todos los trámites, y eso lleva tiempo”, apuntó.
Actualmente, el Ayuntamiento está valorando varias fechas, con el 6 o el 7 de septiembre como posibles días para la celebración del festejo. Aunque todavía no hay nada cerrado, se están ultimando los detalles para colgar la licitación correspondiente y poder avanzar con el proceso de contratación.
En cuanto a la financiación, el alcalde confirmó que se han realizado transferencias de crédito entre partidas presupuestarias para poder disponer de los 65.000 euros estimados como necesarios, evitando así una modificación presupuestaria que requiera acuerdo plenario. "Era importante actuar con rapidez y dentro de la legalidad", subrayó.
El regidor también quiso destacar la diferencia entre la situación de Calatayud y la de otras localidades como Tarazona o Linares, donde las plazas de toros son de titularidad privada, lo que permite una gestión más directa por parte de empresas organizadoras. “Aquí la plaza es municipal, y eso implica una responsabilidad y unos trámites muy distintos”, recalcó.
Por último, el alcalde apeló a la responsabilidad ciudadana y al apoyo del público. "Mantener esta tradición requiere no solo de organización, sino también de asistencia. Es difícil satisfacer a todos, especialmente en un contexto en el que existen sensibilidades opuestas como las del movimiento animalista. Pero trabajamos con la firme intención de preservar este evento que forma parte del patrimonio cultural de la ciudad", concluyó.
La realidad de la Plaza de Toros de Calatayud en los últimos años es que parece no resultar muy atractiva para los empresarios taurinos y que las empresas exigen un mayor esfuerzo por parte del propietario de la instalación. Una situación que requería el consenso y el esfuerzo de las distintas partes que intervienen en la organización de festejos taurinos en la ciudad, en un mundo tan complejo y con tantas aristas como es el del toro.