Axel Roy, Jara Portero, Ana López y como técnico, Antonio Montón
El ciclocross bilbilitano volverá a tener protagonismo internacional este domingo en Flamanville (Francia). Tres jóvenes corredores de Calatayud —Axel Roy, Jara Portero y Ana López— competirán en una nueva cita de la Copa del Mundo, acompañados por el técnico también bilbilitano Antonio Montón, que dirigirá la expedición española.
En categoría júnior, Axel Roy y Jara Portero vestirán de nuevo los colores de España. Ambos llegan tras varias temporadas de trabajo constante, en las que el calendario nacional y diferentes pruebas internacionales les han permitido asentarse entre los nombres más fiables de la cantera.
En la prueba élite/sub-23 femenina tomará la salida Ana López, que continúa dando pasos firmes en su progresión. Su presencia en la Copa del Mundo llega tras un ciclo de preparación bien planificado. El trazado de Flamanville, con escaleras, tablones y pasarelas que obligan a mantener la concentración, encaja con sus características si logra llegar con fuerza a la parte final de la carrera.
El recorrido normando, de poco menos de tres kilómetros y apenas treinta metros de desnivel, combina zonas de velocidad con tramos en los que la colocación antes de cada obstáculo resulta decisiva. Si la hierba aparece húmeda, la tracción cobra protagonismo; si sopla el viento del oeste, cada recta se convertirá en una pequeña batalla táctica. Con salidas programadas desde primera hora de la mañana y las categorías élite en la franja de mediodía, se espera una jornada muy rápida en la que la última vuelta volverá a ser determinante.
La participación de estos tres ciclistas confirma el buen momento que vive el ciclismo de la comarca de Calatayud. No es un caso aislado: la tradición ciclista bilbilitana ha dejado numerosos corredores destacados a lo largo de las últimas décadas, tanto en carretera como en otras especialidades. El trabajo de base que se ha realizado en clubes y escuelas deportivas ha permitido que talentos como Axel, Jara o Ana hayan encontrado un camino estable para desarrollarse y competir con garantías.
El castillo de Flamanville será, un año más, el escenario de una prueba exigente, donde cada segundo cuenta y donde España intentará hacerse notar. Para los representantes bilbilitanos, la carrera supone una nueva oportunidad de demostrar que el esfuerzo acumulado en los últimos años empieza a tener reflejo también en la Copa del Mundo.