Tras liderar el ranking nacional de Pumptrack desde 2024, el corredor del Club Ciclista Bilbilitano completa con éxito su primer Mundial en una exigente prueba sobre nieve
El ciclismo de Calatayud ha vuelto a brillar con luz propia en el escenario internacional gracias a la participación de Nicolás Burdio Moros en el Campeonato del Mundo de Snow Bike 2026, celebrado el pasado fin de semana en la estación francesa de Châtel. Salido de la cantera del Club Ciclista Bilbilitano, el corredor se desplazó hasta los Alpes representando a España en una disciplina radicalmente distinta a su especialidad habitual, enfrentándose a un recorrido íntegramente sobre nieve. Una de las grandes dificultades de esta cita mundialista fue su formato de competición: a diferencia de la mayoría de las modalidades ciclistas donde los corredores se dividen en Junior, Sub-23 y Élite, el Snow Bike se disputa en una categoría única absoluta, obligando al joven bilbilitano —todavía en edad Junior— a medirse directamente contra los mejores profesionales del mundo sin distinción de edad.
El logro de Burdio cobra un valor especial si se tiene en cuenta que viene de superar un camino difícil. El pasado mes de junio, durante una prueba clasificatoria para el Campeonato del Mundo de Pumptrack, sufrió una importante caída que le obligó a un proceso de recuperación intenso. Sin embargo, su fortaleza le ha permitido no solo regresar a la competición, sino hacerlo en un estado de forma envidiable. Nicolás llega a este 2026 como el actual dominador del Pumptrack en Aragón, ostentando el título de campeón tanto en categoría Junior como Absoluta, y consolidado como el número 2 del ranking nacional, una tabla que lleva encabezando desde el año 2024. Gracias a este palmarés, ha podido disfrutar de esta increíble experiencia internacional de la mano de las federaciones aragonesa y española de ciclismo.
La competición en Châtel ha supuesto un importante aprendizaje de mecánica y estrategia. Al ser su primera participación en un evento de estas características, Nicolás desconocía la compleja variedad de clavos necesarios para las ruedas en función de los diferentes estados de la nieve, lo que le impidió correr todo lo deseado. Lejos de ser un problema, Nicolás define esta situación como una experiencia clave de cara a repetir su participación en un futuro.
Sin apenas tiempo para el descanso, el bilbilitano ya se encuentra de camino a la localidad granadina de Otívar, donde este mismo fin de semana disputará la primera prueba de la Copa de España de Descenso, demostrando que su carácter competitivo no tiene límites tras su exitoso paso por las tierras francesas.
