Sin suerte, los pilotos de la escudería bilbilitana en una jornada en la que rompieron sus vehículos
El circuito de Autocross de Calatayud volvió a acoger una prueba oficial tras varios años sin actividad, en una cita que reunió el pasado sábado a 48 pilotos y que fue puntuable para los Campeonatos de Aragón, Cataluña y Castilla-La Mancha. La jornada sirvió como estreno de las nuevas instalaciones, fruto del trabajo de la Escudería Calatayud en colaboración con el Ayuntamiento.
Los participantes se distribuyeron en cuatro categorías, repartidas a partes iguales entre Turismos y Car Cross, con un total de 21 aragoneses en competición. El único triunfo regional llegó de la mano del turolense Miguel Romero, que se impuso en la División II al volante de su Citroën Saxo VTS. Romero cruzó la meta con 1,7 segundos de ventaja sobre otro piloto de Monreal del Campo, Ricardo Pellicer, mientras que el navarro Vicente Misis completó el podio.
La nota negativa la protagonizó el bilbilitano Javier Navarro, uno de los favoritos al triunfo y líder del campeonato aragonés, que vio cómo sus opciones se desvanecían en la final. Tras salir en primera fila, quedó atrapado en la primera vuelta debido al barro acumulado, lo que permitió a Romero consolidar su liderato en la clasificación general, ahora con diez puntos de ventaja a falta de una sola prueba.
En División I, la otra categoría de Turismos, la victoria fue para el burgalés Jesús Santillán con su Mitsubishi Lancer Evo IX. Le acompañaron en el podio el oscense Óscar Escuder (Renault 5 Proto), que además aseguró matemáticamente el título aragonés, y el manchego José Antonio Gallardo (Audi A3).
La participación más numerosa estuvo en Car Cross, con 19 vehículos en pista. El catalán Josep Aranda (Speedcar Wonder) se mostró intratable, aventajando en cinco segundos al madrileño Francisco Javier Lucena (Semog PR01). El tercer puesto fue para otro joven catalán, Bruno Cánovas (Casmat XC), que cruzó la meta justo por delante del turolense David Herrero (LaBase SX01), primer aragonés clasificado y ya campeón matemático de la categoría.
Con esta cita, el campeonato afronta su recta final. La última prueba se celebrará en Aguaviva en noviembre, donde se decidirán los títulos pendientes en División II, con hasta cuatro pilotos con opciones, mientras que División I y Car Cross ya tienen campeones confirmados.
De esta manera, el Circuito Castillo de Ayud, volvía a recuperar 16 años después, una prueba puntuable. En este caso para los campeonatos de Aragón, Cataluña y Castilla La Mancha (17 pilotos manchegos, 21 aragoneses y 8 catalanes.