El Gobierno amplía el confinamiento de aves de cría a todas las granjas de España
A partir de hoy, jueves 13 de noviembre de 2025, entra en vigor una nueva orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que obliga al confinamiento de todas las aves de corral criadas al aire libre en territorio nacional. Esta medida forma parte de un paquete de refuerzo frente al aumento del riesgo de propagación de la Influenza aviar en Europa y en España, derivado de la actividad migratoria, el descenso de las temperaturas y la abundancia de humedales que favorecen el contacto entre aves silvestres y de corral.
La orden ministerial, publicada hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE), extiende la prohibición de mantener aves al aire libre —ya vigente desde el pasado lunes 10 de noviembre en 1.199 municipios considerados de especial riesgo o vigilancia— a la totalidad de explotaciones avícolas del país, incluidas aquellas dedicadas a producción ecológica o autoconsumo, así como granjas que comercializan carne o huevos directamente al consumidor.
La decisión se ha adoptado tras la evaluación del riesgo epidemiológico por parte de MAPA, que considera factores como el aumento de focos en explotaciones y aves silvestres en Europa, la migración de aves desde regiones de riesgo y las condiciones climáticas de esta época del año que favorecen la supervivencia del virus.
Entre las medidas complementarias incluidas en la orden están:
• Queda prohibida la cría conjunta de patos y gansos con otras especies de aves de corral.
• No se podrá suministrar agua a las aves de corral procedente de depósitos accesibles a aves silvestres, salvo tratamiento que garantice la inactivación del virus.
• Los depósitos de agua al aire libre imprescindibles por bienestar animal deberán estar protegidos frente a aves acuáticas silvestres.
• Se prohíbe la presencia de aves de corral o cautivas en certámenes, ferias ganaderas, exhibiciones o cualquier concentración.
• Si el confinamiento al aire libre no resulta posible, las comunidades autónomas podrán autorizar la permanencia bajo marquesinas, telas pajareras u otros dispositivos que impidan el contacto con aves silvestres; en esos casos, la alimentación y el agua deberán ofrecerse en refugios o instalaciones cerradas.
La industria avícola, los productores y las autoridades autonómicas quedan obligados a reforzar los protocolos de bioseguridad, vigilancia y notificación de cualquier sospecha de enfermedad en las aves. Según información reciente, España en 2025 ya ha registrado 14 focos de influenza aviar en explotaciones avícolas y 53 en aves silvestres, lo que ha llevado a una revisión de su estatus sanitario internacional.
El ministro del ramo ha llamado a la calma, subrayando que la carne de ave y los huevos comercializados siguen considerándose seguros para el consumo humano cuando se cumplen las normas de cocinado habituales, pero ha insistido en que el sector debe actuar con rigor ante la evolución del escenario.
Con esta medida, España busca anticiparse a una posible circulación amplia del virus en la próxima temporada de frío y migraciones, y reducir las probabilidades de contagio entre aves domésticas y silvestres. El éxito de la estrategia dependerá, según los expertos, de la colaboración del sector, de una logística eficaz en el control y de la vigilancia exhaustiva en zonas tradicionalmente vulnerables.