Tras una cumbre clave en Zaragoza con la asociación promotora, la consejera de Agricultura y el vicepresidente del Gobierno Aragón fijan una hoja de ruta exprés este verano y anuncia una visita institucional a la zona el lunes.
La reivindicación de fruticultores bilbilitanos y de la vecina comarca del Aranda para contar con un sello de calidad propio está más cerca de convertirse en realidad. El vicepresidente del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, junto a la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Arancha Simón, han mantenido una reunión clave en Zaragoza con los representantes del sector para dar un impulso definitivo a la creación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ‘Cereza de Calatayud y del Aranda’.
El encuentro, en el que han participado Alberto Pérez Millán (presidente de la asociación promotora y responsable de Mountain Cherry), Gustavo Lázaro (Grupo Interlázaro) y la directora general Amparo Cuéllar, ha servido para escenificar el compromiso total del Ejecutivo autonómico con un proyecto que Nolasco ha tildado de "prioritario y estratégico" para el desarrollo del medio rural zaragozano.
Un escudo de calidad para 1.500 hectáreas de cultivo
La futura IGP agrupará a cerca de un centenar de agricultores y comercializadores que, en la actualidad, suman unas 1.500 hectáreas de cultivo. En las últimas décadas, la cereza se ha consolidado como uno de los motores económicos más potentes de ambas comarcas gracias a unas condiciones climáticas y de altitud que dotan al fruto de un sabor, una firmeza y unas características diferenciadoras muy cotizadas en los mercados nacionales e internacionales.
Con este sello de calidad diferenciada, el sector primario local no solo blindará el reconocimiento de su producto frente a imitaciones, sino que logrará obtener un mayor valor añadido y, por ende, una mejora directa en las rentas de las familias agricultoras de la zona.
Objetivo: sortear la burocracia antes del 30 de julio
Conscientes de que los plazos de la Unión Europea para validar estas marcas geográficas suelen ser farragosos y dilatarse una media de dos años, la consejera Arancha Simón ha instado a los productores a pisar el acelerador. El objetivo marcado por la DGA es que toda la documentación técnica esté lista antes del 30 de julio.
De cumplirse este plazo, el Gobierno de Aragón se ha comprometido a iniciar de forma inmediata la tramitación ante el Ministerio de Agricultura y las instituciones comunitarias en Bruselas este mismo verano, acortando así los tiempos de espera políticos.
Cumbre sobre el terreno el próximo lunes
El respaldo institucional de la administración autonómica no se quedará en los despachos de Zaragoza. Como muestra de este apoyo explícito, la consejera Arancha Simón y la directora general Amparo Cuéllar viajarán a la comarca de Calatayud el próximo lunes.
Durante esta jornada de trabajo, las responsables autonómicas conocerán de primera mano el estado de la campaña de recogida sobre el terreno y mantendrán una reunión de trabajo con el tejido frutícola local para perfilar los últimos detalles del expediente que viajará a Europa, escenificando que la fruta bilbilitana juega ya en la primera división del sector alimentario aragonés.