La Comisión de Agricultura tumba la propuesta del PSOE con los votos en contra de PP y Vox, que solicitan analizar con más detalle el grado de ejecución de los fondos
El Parlamento autonómico evidenciaba ayer lunes las profundas diferencias que existen entre los grupos políticos a la hora de abordar las soluciones contra el fuego bacteriano, la destructiva plaga causada por la bacteria Erwinia Amylovora que castiga con especial dureza a las plantaciones de peral de las comarcas de la Comunidad de Calatayud y Valdejalón. La Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación de las Cortes ha rechazado una proposición no de ley del PSOE que exigía reformar de manera urgente los criterios de las subvenciones tras comprobarse la baja efectividad de la orden reguladora aprobada en 2025. La iniciativa no ha salido adelante debido al voto en contra de los dos partidos que sustentan al Ejecutivo, el Partido Popular y Vox.
El encargado de defender la propuesta socialista ha sido el diputado Marcel Iglesias, quien ha calificado de "fracaso" la actual línea de apoyo económico. Iglesias ha argumentado que, de la partida máxima de 500.000 euros presupuestada por el Gobierno de Jorge Azcón, no se ha llegado a solicitar ni la mitad del dinero debido a las excesivas trabas y a un diseño que no se ajusta a las necesidades reales del campo. Desde el PSOE se reclamaba aumentar el porcentaje del gasto subvencionable destinado al arranque y destrucción de los frutales enfermos, así como incluir en las indemnizaciones conceptos clave como el cese de actividad y el lucro cesante, recordando que un árbol de pepita tarda entre cuatro y siete años en alcanzar la plena producción tras ser replantado.
Por su parte, los grupos en el gobierno han frenado la exigencia de cambios inmediatos. El diputado de Vox, Sergio Marco, ha asegurado compartir la gran preocupación del sector frutícola, pero ha defendido la necesidad de realizar primero un estudio técnico pausado que evalúe los resultados reales de la convocatoria anterior antes de cambiar las bases. Vox llegó a presentar una enmienda en este sentido que finalmente no se incorporó al texto definitivo. En una línea muy similar se ha posicionado el parlamentario del Partido Popular, Luis José Arrechea, quien tras reconocer abiertamente las graves dificultades financieras que arrastran los agricultores afectados, ha insistido en que lo más "razonable" en este momento es analizar con detalle el grado de ejecución de los fondos antes de aplicar parches o rectificaciones precipitadas a la orden.
En el bloque de la oposición, el resto de formaciones ha respaldado las exigencias del sector agrario bilbilitano y de Valdejalón. Miguel Jaime, representante de Chunta Aragonesista (CHA), ha lamentado el rechazo a la propuesta recordando que obligar a un agricultor a arrancar su plantación de perales —especialmente en variedades como conferencia, blanquilla o ercolini— equivale a destruir años de esfuerzo familiar, por lo que ha exigido que la burocracia "se adapte a la realidad del sector y no al revés". Por último, desde Aragón-Teruel Existe, la diputada Pilar Buj ha calificado la situación en los campos de "crítica" y ha reclamado una acción institucional mucho más contundente, proponiendo además que el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ponga en marcha un programa científico específico y urgente para dar con una solución definitiva a esta dañina enfermedad.