Durante el fin de semana la era de la ermita reunió a vecinos y visitantes de Arándiga, Chodes, Morata de Jalón y municipios cercanos en una velada FILM-NIC con recital de Las Traidoras, coloquio vecinal, imágenes inéditas del rodaje y pase de la película
La celebración del 40º aniversario del rodaje de Réquiem por un campesino español convirtió el pasado sábado, 23 de agosto la era de la ermita en un punto de encuentro para la memoria colectiva. La convocatoria reunió a un público numeroso y participativo, con asistencia de vecinos y vecinas de los pueblos de alrededor que no quisieron perderse una cita donde cine, música e historia local se dieron la mano.
La velada se abrió con el recital de Las Traidoras, que hiló texto, música y territorio en un concierto poético y cercano. El público subrayó la belleza y sensibilidad de la propuesta —con integrantes del dúo Isella, una violinista de conservatorio y una profesora de literatura—, generando varios momentos de silencio atento y aplauso largo.
El coloquio posterior trajo a la superficie anécdotas y vivencias del rodaje de 1985: los primeros sueldos de la figuración infantil y el mote de “los 1700” (por las 1.700 pesetas al día); la emoción de ver a Antonio Ferrandis, entonces muy popular por Verano Azul y su personaje “Chanquete”; el recuerdo de Fernando Fernán Gómez, cercano y afable en sus partidas de cartas en el bar; o la presencia de un jovencísimo Antonio Banderas en aquellas jornadas. Historias pequeñas que, juntas, dibujan el retrato de un pueblo convertido en plató.
Uno de los momentos más intensos llegó con la proyección de las imágenes inéditas del “cómo se hizo” del rodaje, recuperadas de una cinta doméstica. Al reconocerse en pantalla —personas, calles, miradas— muchos asistentes se emocionaron, celebrando la oportunidad de revivir la película desde la vida real del municipio. Como expresó la actriz Ana Gracia en sus redes: “Éramos unos niños, que queríamos con el alma hacer esa película y contar la historia de mi tierra”.
El evento vuelve a poner en valor la importancia del rodaje de Réquiem… para la historia de Arándiga y su memoria compartida: una obra que dialoga con la identidad local, que recuerda a quienes ya no están y que refuerza el orgullo de la localidad. La noche concluyó con el pase de la película, acogido con gran atención y cariño por parte del público.
La dirección y curaduría corrieron a cargo de OCRE (dirección de Víctor Domínguez), con la organización del Ayuntamiento de Arándiga (Concejalía de Cultura) y la colaboración de la Diputación de Zaragoza.

