16 y 17 de enero
La localidad de la Comarca de Calatayud de Torralba de Ribota ya cuenta los días para uno de los fines de semana más señalados del calendario. El 16 y 17 de enero, el municipio celebrará las fiestas en honor a San Sebastián, una cita que va mucho más allá de la devoción religiosa y que se ha convertido, con el paso de los siglos, en un punto de encuentro para vecinos, cuadrillas y familias enteras en un ambiente de convivencia, tradición y devoción.
Sábado 17
El sábado 17 será, como manda la tradición, el día grande. Desde primera hora de la mañana, el pueblo se despereza al son de la diana floreada, que a partir de las nueve recorre las calles anunciando que San Sebastián ya está aquí. Poco después, vecinos y visitantes acompañan en procesión al santo desde la iglesia hasta su ermita, enclavada en la Sierra de la Virgen, un recorrido que se repite año tras año y que mantiene intacto su significado.
A mediodía se celebra la misa y, tras ella, llega uno de los momentos más esperados: los almuerzos al aire libre. Las cuadrillas se reparten por la era de los olivos, donde el vino, la música y el baile convierten el entorno en un escenario festivo único. No hay prisas. San Sebastián es un día para compartir mesa, conversación y risas.
Pasadas las tres y media de la tarde comienza el camino de regreso al pueblo, pero no sin antes detenerse en uno de los lugares más simbólicos de la jornada: la Cruz Borracha. Allí se renueva un ritual que conecta directamente con la historia agrícola del municipio y, especialmente, con la vid, tan presente en la memoria colectiva de Torralba.
Ya en el casco urbano, a partir de las cinco de la tarde, la plaza se llena para acoger otro de los actos más esperados: el Baile de la Bandera y el Dance del Villano. Hombres, mujeres, jóvenes y mayores participan en una representación que se ha transmitido de generación en generación y que sigue despertando emoción entre quienes la viven cada año, ya sea bailando o mirando.
La fiesta continúa en el pabellón municipal con la actuación del Grupo La Unión y se prolonga hasta bien entrada la noche con la discomóvil, que también animará la tarde del viernes, ofreciendo alternativas para todos los públicos.
Este año, además, las fiestas incorporan una recuperación muy especial. La recién creada Asociación Cultural La Cruz Borracha ha impulsado la vuelta de la hoguera de San Antón, que se encenderá el viernes por la tarde. Un acto sencillo, pero cargado de simbolismo, que refuerza el espíritu comunitario y el apego a las tradiciones.
La Cruz Borracha y el Dance del Villano: tradiciones que siguen vivas
La Cruz Borracha es uno de los rituales más singulares de las fiestas de San Sebastián en Torralba de Ribota. Situada a medio camino entre la ermita y el pueblo, se trata de un sillar de piedra con una cruz labrada en el que, cada año, los vecinos derraman vino mientras formulan un deseo o una petición al santo. Tradicionalmente, este gesto está ligado a la protección de las cosechas y, especialmente, a la esperanza de una buena vendimia. El vino, elemento central de la economía y la identidad local, se convierte así en ofrenda y símbolo de agradecimiento.
Por su parte, el Dance del Villano es una de las expresiones culturales más antiguas y queridas del municipio. Se trata de un baile popular, acompañado por una melodía característica, que se interpreta junto al Baile de la Bandera. Su origen se remonta a antiguos dances aragoneses de carácter festivo y satírico, donde el “villano” representaba al pueblo llano. En Torralba, este dance ha sabido conservar su esencia y se ha convertido en una seña de identidad que une a generaciones enteras alrededor de la música y el movimiento.