La alcaldesa, Felicidad Pérez, explica en COPE Calatayud cómo los sucesos de las últimas semanas están afectando al municipio y al turismo local.
La localidad de la Comarca de Calatayud de Jaraba vive un comienzo de año complicado, marcado por un derrumbe en la carretera que une el municipio con Calmarza, el cierre definitivo de la embotelladora Fontecabras y la paralización de proyectos turísticos financiados con fondos europeos. La alcaldesa, Felicidad Pérez, habló ayer con COPE Calatayud para detallar la situación y cómo estos hechos afectan al pueblo y a su actividad turística.
“El 2026 lo hemos empezado horrible”, confesó Pérez, recordando que Jaraba ya había sufrido dificultades durante la pandemia y con los episodios de la DANA. “Hemos tenido unos destrozos y el río, y ahora con el derrumbe de la cordillera todo se ha complicado. Teníamos ya adjudicada la limpieza del río y arreglos en varias zonas, de esta nueva zona afectada y esto se paraliza”, explicó la alcaldesa, haciendo referencia a los fondos europeos destinados a turismo.
Derrumbe de la ladera
El último incidente se produjo hace unos días, en la carretera que conecta Jaraba con Calmarza, bloqueando el acceso a una de las zonas más visitadas por turistas. Pérez detalló que las máquinas comenzaron a trabajar de inmediato para despejar el terreno: “Lo primero era asegurarnos de que no hubiera peligro. Había hecho como un dique la cordillera y temíamos que al llenarse se produjera otro derrumbe. Por suerte, eso no ocurrió”.
Sobre el impacto en el turismo, la alcaldesa admitió que ya se están notando consecuencias: “por ejemplo, tenía mi casa rural llena para los días 13 y 14 de enero y se han dado de baja. La gente que venía a disfrutar del santuario y del entorno ahora busca otras opciones”. Pérez también señaló que, aunque la carretera afectada permanecerá cerrada “hasta Semana Santa si todo va bien”, se están habilitando rutas alternativas para acceder al municipio y a los balnearios abiertos, como el de la Virgen.
Cierre de Fontecabras
El cierre de la botelladora Fontecabras ha sido otro golpe para la localidad. “Ya está cerrada. Solo dejaron a un encargado mayor para que nadie entrara a las máquinas, pero todos los trabajadores fueron despedidos. Creíamos que con el tiempo volverían a abrir, pero ahora mismo parece definitivo”, explicó. Aun así, Pérez aseguró que el manantial no corre peligro y que el agua sigue siendo limpia, aunque el derrumbe ha provocado que el río baje turbio temporalmente.
La alcaldesa también habló de los proyectos que siguen adelante pese a los contratiempos. “Teníamos prevista la inauguración de la plaza y de toda la zona del Santuario, y aunque ahora otras actuaciones están paralizadas, seguimos trabajando para mejorar el pueblo y recuperar la vida que ha tenido”, afirmó. Pérez añadió que se buscará reubicar algunos fondos europeos hacia mejoras de la zona deportiva para no perderlos y garantizar instalaciones adecuadas para caravanas y visitantes.
A pesar de los problemas, la alcaldesa mostró confianza en que la situación se normalice: “Poco a poco iremos resolviendo estas dificultades. La prioridad ahora es asegurar el terreno del derrumbe, despejar la carretera y abrir los balnearios. Con eso, Jaraba podrá retomar su atractivo turístico y seguir siendo un motor para la comarca de Calatayud”.
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