El emblemático edificio albergará la nueva Oficina Comarcal de Turismo y se convertirá en puerta de entrada al territorio gracias al Plan de Sostenibilidad Turística
El antiguo silo de cereales de Nuévalos dejará atrás su función original para convertirse en uno de los espacios más singulares de información y promoción turística de la Comarca Comunidad de Calatayud. La actuación, conocida como Faro Turístico, permitirá reconvertir esta característica instalación en la nueva Oficina Comarcal de Turismo, un lugar desde el que los visitantes podrán descubrir el territorio a través de proyecciones audiovisuales, conocer la maquinaria original del edificio y disfrutar de una vista panorámica privilegiada sobre el entorno, a más de 20 metros de altura sobre el embalse de La Tranquera.
Este proyecto no surge de la nada. El Faro Turístico forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de la Comarca Comunidad de Calatayud, un plan que comenzó a gestarse en 2021, fue aprobado en la anterior legislatura y que, como ya les informamos en calatayudnoticias, se firmaba el 22 de septiembre de 2023. Más recientemente, el 12 de febrero de 2025, este medio ya daba cuenta de los primeros movimientos y de las reuniones iniciales que apuntaban al inminente arranque de varias de sus actuaciones.
Transformación en ciernes
La transformación del silo de Nuévalos será una de las más visibles. El edificio se remodelará para acoger en su planta baja un centro de información turística comarcal, con espacio de atención al público, despachos, servicios y una sala de proyección. En ella se ofrecerá una experiencia audiovisual inmersiva, con videomapping sobre las propias paredes del silo, que permitirá mostrar el patrimonio, los paisajes y los recursos turísticos de los 67 municipios de la comarca a los cerca de 300.000 visitantes que cada año pasan por el Monasterio de Piedra.
Desde esta planta se accederá por escaleras a la planta superior, donde el visitante encontrará dos atractivos añadidos. Por un lado, una terraza panorámica que permitirá contemplar Nuévalos y el pantano de La Tranquera desde una altura poco habitual. Por otro, el interior del silo conservará la maquinaria original, ofreciendo un recorrido por la historia y el funcionamiento de este tipo de construcciones industriales ligadas al almacenamiento de grano.
El proyecto de obra, redactado por el arquitecto Juan Carlos Martínez, incluye también actuaciones destinadas a mejorar la eficiencia energética del edificio. El plazo de presentación de ofertas se publicó en la Plataforma de Contratación del Sector Público el pasado día 23 y permanecerá abierto hasta el 6 de febrero. El presupuesto máximo asciende a 194.810 euros y el plazo de ejecución previsto es de seis meses.
La ubicación del silo refuerza el sentido de la actuación. Nuévalos se consolidará así como un punto de referencia turística para toda la Comarca Comunidad de Calatayud, aprovechando su situación estratégica como puerta de entrada al Monasterio de Piedra, principal atractivo turístico del territorio.
Actuaciones
El Faro Turístico es una de las 26 actuaciones incluidas en el PSTD de la comarca, financiado con fondos NextGenerationEU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España. En conjunto, el plan moviliza 2,8 millones de euros con el objetivo de impulsar la sostenibilidad y la transformación digital del sector turístico, reforzar la competitividad, mejorar la calidad de los servicios y contribuir a la cohesión territorial.
Las distintas actuaciones del PSTD se estructuran en cuatro grandes ejes: Transición Verde y Sostenible, Mejora de la Eficiencia Energética, Transición Digital y Competitividad. La adecuación del silo de Nuévalos se encuadra en el primero de ellos, junto a iniciativas como la promoción de las villas termales, la creación de observatorios de astroturismo, la mejora de la red de senderos, el diseño de nuevas rutas temáticas o el impulso a la apertura y vigilancia del patrimonio monumental.
En conjunto, el plan dibuja una hoja de ruta ambiciosa para el turismo comarcal, con propuestas que abarcan desde el turismo religioso y cultural hasta el deportivo, el enológico o el de naturaleza, con un objetivo común: avanzar hacia un modelo turístico más sostenible e innovador.