El proyecto de 8 millones de euros pondrá fin a una vía ilegal de apenas tres metros de ancho que lastraba la seguridad de usuarios. Eso sí, contará con más curvas de las previstas en el proyecto inicial de 2010
Tras más de 30 años de espera y múltiples proyectos fallidos, la mejora de la carretera A-202 es hoy una realidad en ejecución. Las obras, integradas en el Itinerario 2 del Plan Extraordinario de Carreteras, afectan al tramo que une el municipio de Nuévalos con el límite de la provincia de Guadalajara, una vía fundamental para la conexión entre Calatayud y Molina de Aragón entre otras.
La actuación cuenta con una inversión aproximada de 8 millones de euros y ha sido adjudicada a la unión de empresas MLN y SUMELZO. Según las previsiones actuales, los trabajos concluirán en el primer trimestre de 2027, incluyendo además un compromiso contractual de mantenimiento y conservación de la infraestructura por un periodo de 25 años.
Un proyecto marcado por la polémica política
A pesar del avance de las máquinas, la ejecución no está exenta de críticas. Fuentes cercanas al proyecto lamentan que el diseño actual sea una "versión modificada a última hora" por los anteriores ejecutivos sobre el trazado originalmente redactado en 2010. Según denuncian, estos cambios se realizaron para reducir la inversión inicial, lo que resultará en una carretera con más curvas de las previstas en el plan original. "Parece que para algunos no somos lo suficientemente importantes", señalan voces críticas del territorio, subrayando que se ha perdido la oportunidad de lograr un trazado más rectilíneo y seguro.
Una carretera impracticable durante muchos años
La situación de la A-202 ha sido calificada históricamente como insostenible. En comparecencias previas ante las Cortes de Aragón, representantes locales como Diego Gotor, concejal de Campillo de Aragón, denunciaron que el tramo entre los kilómetros 28 y 43 incumplía la normativa vigente. Con apenas 3,20 metros de ancho —frente al mínimo legal de 5,20 metros—, la vía carecía de línea central, arcenes y señalización adecuada.
Esta precariedad afectaba gravemente a varios ejes estratégicos:
Sanitario: El hospital de Calatayud atiende a cerca de 1.000 pacientes de la zona de Molina de Aragón. El mal estado de la vía obligaba a invertir hasta una hora y media para recorrer apenas 77 kilómetros.
Económico: La zona soporta un alto tráfico de maquinaria agrícola y camiones. La estrechez de la calzada hacía imposible el cruce de vehículos pesados con seguridad.
Turístico: La carretera es el acceso sur al Monasterio de Piedra (con más de 270.000 visitas anuales) y la vía de llegada a los balnearios de Jaraba y a la Sábana Santa de Campillo de Aragón.
La carretera no solo era un problema de seguridad, sino un muro para el desarrollo de la zona. El Monasterio de Piedra, segundo lugar más visitado de Aragón tras el Pilar con 270.000 turistas anuales, veía cómo su acceso sur (por el que deberían entrar visitantes de Madrid o Valencia) estaba en condiciones "deplorables" comparado con el acceso norte.
Esta diferencia de infraestructuras ha provocado una brecha económica real: mientras los pueblos del norte florecen con hoteles y restaurantes, municipios como Campillo de Aragón o Cimballa han visto frenado su potencial para atraer a los 115.000 vehículos que visitan la zona, incluyendo aquellos que podrían acudir a ver la Sábana Santa de Campillo, una reliquia de valor internacional que permanece oculta tras una carretera que "expulsa" a los visitantes.
Próximo objetivo: La A-2501 de Jaraba
Paralelamente a la A-202, el foco de atención se desplaza ahora hacia la A-2501, conocida como "la carretera de Jaraba". El actual Gobierno de Aragón trabaja ya en la mejora de un proyecto redactado hace años para intentar incluirlo en futuros presupuestos. El deterioro de esta vía es calificado de "alarmante", siendo una pieza clave para la industria embotelladora de la zona y el turismo termal, que actualmente se ve obligado a dar rodeos de más de 70 kilómetros por la falta de infraestructuras dignas.
El final de las obras
El cronograma de los trabajos, que actualmente se desarrollan dentro del Itinerario 2 del Plan Extraordinario de Carreteras, fija la entrega definitiva de la vía para los primeros meses del año 2027. Esta finalización no solo supondrá la apertura de un trazado renovado, sino el inicio de una etapa de blindaje para la infraestructura: el contrato de adjudicación con MLN y SUMELZO vincula la obra a un compromiso de mantenimiento y conservación integral durante los próximos 25 años. Este modelo busca garantizar que la inversión de 8 millones de euros no se venga abajo antes de tiempo, como ocurrió con proyectos anteriores, asegurando que el firme y la seguridad de los 21 kilómetros que separan Nuévalos del límite provincial se mantengan en condiciones óptimas a largo plazo, respondiendo así a una reivindicación histórica que se remonta a las licitaciones fallidas de 1991 y 2010.





