Una programación consolidada en esta importante localidad de la Comarca Comunidad de Calatayud
Ateca vive durante estos días una nueva edición de su Semana Cultural, una cita plenamente consolidada en el calendario del municipio que alcanza este año su vigésimo primera edición con una programación que combina divulgación, literatura, tradición popular, patrimonio inmaterial y participación vecinal. Las actividades comenzaron el lunes 20 de abril y se prolongarán hasta el 30 de abril con la tradicional pingada del mayo.
La Semana Cultural arrancó ayer lunes con la apertura de la exposición “Siete formas de ver”, organizada por Naturateca y ubicada en el pasillo de la tercera edad, donde podrá visitarse durante toda la semana. La jornada inaugural continuó por la tarde en el centro polivalente con la charla impartida por Borja Peinado, profesor del IES Zaurín, quien analizó el papel de la Unión Europea y China en el actual escenario geopolítico internacional.
El programa continúa este martes 21 de abril con una propuesta divulgativa en el aula de educación de adultos. A partir de las cinco de la tarde, las alumnas del servicio ofrecerán una charla dedicada al sistema solar y al eclipse previsto para 2026, un fenómeno astronómico que despierta gran expectación en el territorio, como ejemplo claro de lo que significa este fenómeno, muchos alojamientos rurales de nuestro territorio ya tienen las fechas cerradas con personas que acudirán a presenciar el eclipse.
El miércoles 22 será el turno de la literatura con un encuentro junto al escritor Octavio Gómez Milián, galardonado con el premio Isabel de Portugal y con el premio de la crítica en Aragón 2026 al mejor libro de prosa publicado en 2025. La actividad tendrá lugar en el centro polivalente y permitirá acercar al público su trayectoria y proceso creativo.
La programación continuará el viernes 24 con una cita centrada en el bienestar personal. Naturateca organiza la charla “Saborea la vida sin prisa”, impartida por María Lascu a las seis de la tarde en la sala multiusos del centro polivalente.
Uno de los momentos más importantes llegará el sábado 25 con la presentación del IV Encuentro de Figuras de Carnaval y Tradiciones de la Raya Castellano-Aragonesa, que se celebrará a las cinco de la tarde en el salón de plenos del Ayuntamiento. Posteriormente, a las seis y media, la plaza de España acogerá un desfile abierto al público en el que participarán distintos personajes carnavalescos tradicionales procedentes de localidades aragonesas y castellanas vinculadas a este territorio histórico compartido. Este encuentro busca poner en valor manifestaciones festivas ancestrales y reforzar los lazos culturales entre pueblos vecinos que comparten raíces comunes.
El domingo 26 la Semana Cultural se trasladará nuevamente a la plaza de España con una mañana dedicada a los oficios perdidos y la artesanía tradicional. Desde las once, vecinos y visitantes podrán conocer antiguos trabajos artesanos acompañados de degustaciones de comidas tradicionales, en una propuesta que une memoria, cultura popular y convivencia.
El cierre simbólico llegará la noche del jueves 30 de abril con la tradicional pingada del mayo, protagonizada por los quintos de 2008, seguida del reparto de pastas y moscatel, uno de los actos más arraigados en la vida festiva de Ateca y de tantas y tantas localidades de nuestro entorno.
La Raya Castellano-Aragonesa: un territorio cultural compartido
El encuentro carnavalesco que acoge Ateca tiene como referencia la denominada Raya Castellano-Aragonesa, un espacio histórico situado entre Aragón y las tierras castellanas que, aunque marca una frontera administrativa, ha funcionado durante siglos como un territorio de intensa relación social y cultural.
La expresión “raya” hace alusión precisamente a esa línea fronteriza que separaba los antiguos reinos de Castilla y Aragón. Su origen histórico se remonta a conflictos medievales como la Guerra de los Dos Pedros en el siglo XIV, cuando ambos territorios levantaron fortificaciones a lo largo de los valles del Jalón, el Queiles o el Aranda para defender sus dominios. Sin embargo, lejos de convertirse en una barrera real, esta frontera generó un espacio de convivencia donde las poblaciones compartieron comercio, tradiciones, lenguaje y formas de vida comunes.
Hoy ese legado se mantiene vivo a través de celebraciones populares como los carnavales tradicionales. Personajes como los zarrones, diablos, mascaritas o contradanceros procedentes de pueblos de Zaragoza, Soria o Guadalajara participan conjuntamente en encuentros culturales que evidencian la continuidad histórica y cultural de esta zona rayana, entendida más como punto de unión que como límite territorial.