Se pide colaboración para dar con el responsable. Fue hallada con infrapeso, un severo golpe en la cabeza y varias lesiones más
Valtorres no ha sido el mismo desde la noche del pasado jueves. Una vecina del municipio encontró a una pequeña cachorro de American Stanford (o mezcla, aún está por confirmar) en un estado que ha encogido el corazón de toda la zona. La perrita, a la que han apodado provisionalmente como Canela, es un verdadero ejemplo de resiliencia, ya que a pesar de haber sido víctima de una violencia brutal, busca el contacto humano con una confianza difícil de creer.
El complicado estado de Canela
El parte veterinario tras la revisión del sábado confirmó la grave situación en la que se encontraba Canela. No solo presenta un infrapeso severo que indica que podría llevar más de un mes sin comer, sino que las pruebas confirman el rastro de crueldad humana. Al parecer, tras intentar matarla de hambre y ver que el animal resistía, le propinaron un fuerte golpe en la cabeza y varias patadas que le hirieron gravemente las costillas. Al haber soldado estas mal y por su cuenta, la pequeña tiene el abdomen rígido.
"Si no la llegan a recoger hoy, no dura una semana", confirmaba la veterinaria. Además de las lesiones, tiene leishmaniosis y las uñas excesivamente largas, señal de un abandono prolongado. Sin embargo, hay esperanza: se cree que la enfermedad se ha detectado a tiempo y, aunque requerirá tratamiento de por vida, hoy lunes se esperan los resultados de los análisis de sangre para empezar a estabilizarla, ya que de momento está tan débil que no puede recibir medicación fuerte. Se estima que la pequeña tiene entre dos y cinco años de edad, pero todavía no se puede determinar con certeza.
La anterior vida de la pequeña
La investigación para dar con el responsable se encuentra con una importante complicación, ya que la perrita tiene chip, pero es de Cataluña. Los registros muestran que en 2024 un hombre intentó regularizar su situación en una clínica de Calatayud al cambiar de comunidad autónoma, pero el trámite nunca se completó y la veterinaria ni siquiera llegó a ver al animal en aquel momento. Al ser un registro de otra comunidad, el sistema actual no permite ver los datos personales del titular de forma directa. Debido a esto, entregar a Canela a la protectora o darla en adopción se torna complicado hasta tener constancia de la situación de su "dueño".
Por ello, el pueblo y la protectora han hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana. Se sospecha que el dueño podría vivir en Calatayud o en los alrededores. Es una perrita extremadamente sociable, acostumbrada a tratar con personas y otros animales, lo que puede indicar que en algún momento formó parte de un hogar.
Los vecinos de Valtorres piden a cualquier persona de la comarca que pueda reconocerla —por haberla visto con algún dueño o en algún barrio de Calatayud— que aporte cualquier dato que ayude a encontrar al responsable. Mientras tanto, el pueblo sigue volcado en sus cuidados, dándole los primeros baños y mimos que, por su reacción de alegría, parecen ser los primeros que recibe en mucho tiempo.
En la siguiente publicación de instagram en la cuenta de @difundo_animalescalatayud se puede ver con más detalle la situación: https://www.instagram.com/reels/DYKHwQqNWd5/





