Las cuentas, que caen cerca de 88.000 euros por la bajada de transferencias autonómicas, salen adelante solo con el apoyo del equipo de gobierno (PP-PAR) en un pleno donde tomó posesión el nuevo consejero José Gracia Ruiz.
El Consejo Comarcal de la Comunidad de Calatayud ha sacado adelante, en su última sesión ordinaria, el presupuesto institucional para el ejercicio 2026. Las cuentas públicas, aprobadas inicialmente, ascienden a un total de 4.561.813,18 euros, lo que supone un presupuesto equilibrado en ingresos y gastos, pero que refleja una reducción de 88.073,15 euros respecto al año anterior.
La sesión plenaria comenzó con un fuerte componente institucional al tomar posesión como nuevo consejero comarcal José Gracia Ruiz, alcalde de Monterde, quien se incorpora a la institución en sustitución de María Ángeles Lozano Burgos, alcaldesa de Monreal de Ariza fallecida recientemente. Durante el pleno se guardó un emotivo recuerdo hacia su figura y su compromiso con el servicio público en el territorio. Asimismo, el presidente comarcal, Ignacio Marcuello, envió un mensaje de ánimo a la consejera de Vox, Pilar Delgado, ausente por motivos de salud.
Menos ingresos autonómicos y reajuste de gasto
La caída global del presupuesto se debe, según explicaron desde el área económica, a la disminución de los intereses bancarios y al recorte en las aportaciones del Gobierno de Aragón destinadas al Plan Corresponsables, al Fondo Social y a programas específicos de Servicios Sociales. Por el contrario, se incrementan los ingresos por atención a la dependencia en el servicio de ayuda a domicilio y las aportaciones de Ecoembes por la gestión de residuos, lo que permitirá rebajar este año la aportación económica de los municipios a la gestión de basuras.
En el capítulo de gastos, el consejero de Hacienda, Héctor Sarriá (PP), defendió las cuentas como "muy realistas y ajustadas a la ejecución real". Sarriá reconoció el esfuerzo para cuadrar el presupuesto ante el incremento de los gastos corrientes y de personal —que absorbe una subida salarial prevista del 4,5%— sin que los ingresos hayan crecido de forma paralela. "Estamos haciendo más con menos", defendió el consejero, coincidiendo con el resto de grupos en la necesidad de exigir una "financiación justa" para una comarca que, con 67 municipios, es la de mayor superficie de Aragón. Por su parte, el presidente Marcuello admitió la complejidad de la elaboración presupuestaria: "Lo hemos pasado fatal, moviendo partidas de 200 euros... Parecía la economía de mi casa".
Un gobierno en solitario frente a las críticas de la oposición
El equipo de gobierno (PP y PAR) se quedó solo en el respaldo a las cuentas. Chunta Aragonesista optó por la abstención. Su portavoz valoró positivamente que la Acción Social siga siendo prioritaria con más de dos millones de euros, pero criticó el "escaso margen de maniobra" y que las cuentas lleguen a mitad de año con una financiación autonómica "insuficiente". Además, solicitó impulsar una licitación comarcal para la recogida de residuos.
Desde Ciudadanos-Tú Aragón, argumentaron su voto en contra al considerar que los presupuestos "no responden al interés general", llegan tarde y demuestran "falta de ambición". Ciudadanos censuró que se mantenga intacta una estructura política que ve "excesiva" y denunció recortes en Cultura, Juventud y Turismo, así como el uso de adjudicaciones directas de ayudas.
El PSOE denuncia "caos, improvisación" y parálisis en el Plan de Turismo
El Partido Socialista, principal grupo de la oposición, votó en contra y se mostró especialmente crítico con la gestión del ejecutivo local. Su portavoz, Ramón Duce, reprochó el retraso en la presentación de las cuentas, asegurando que da la imagen de que "se gobierna por pura inercia".
Duce hizo hincapié en el área de Servicios Sociales, denunciando que el presupuesto se reduce en más de 92.000 euros: “Ahora tenemos más personal y más sueldos con más complementos lógicos y, sin embargo, las cifras son menores; no lo entendemos”, apuntó, acusando al gobierno de moverse entre la "improvisación y el caos". También criticó la bajada notable en las aportaciones a las residencias públicas de la comarca, “cuando nosotros lo hicimos se nos criticó sobre todo por parte del alcalde de Calatayud y ahora no pasa nada”, y afeó el blindaje de los puestos de asesores del equipo de gobierno, cuyo incremento de gasto contrapuso a la deficiencia de los ingresos actuales.
El Plan de Sostenibilidad Turística centró gran parte de los reproches socialistas. Duce advirtió que el plan finaliza de forma inminente y que es posible que se queden obras sin ejecutar, además de lamentar la falta de información y la ausencia de comisiones de seguimiento. Las estimaciones hablan que la comarca tendrá que devolver unos 200.000 euros más intereses por proyectos no realizados. En el turno de aclaraciones, el vicepresidente y consejero de Turismo, José Félix Lajusticia (PAR), reconoció que se deberán reintegrar dichos fondos junto a unos intereses aún por cuantificar, y se comprometió a convocar una comisión de seguimiento a mediados del próximo mes. Durante el debate de los decretos también se cuestionó la inclusión en el plan de acciones como la apertura de la Torre Mocha, obras en Armantes o la compra de 15.000 gafas para el eclipse que se repartirán por los municipios, mientras que las más importantes se van a quedar sin hacer.