Las 300.000 formas que acompañan al Papa León XIV en su visita a España

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Mientras el Pontífice congrega a más de un millón de fieles en la eucaristía de esta mañana, el trabajo artesanal de quince carmelitas del convento de Maluenda cobra protagonismo en el altar.



El éxito de la visita apostólica del Papa León XIV a España no solo se mide en la impresionante respuesta de la calle —con los 500.000 jóvenes que abarrotaron la Vigilia de ayer y el más de 1.100.000 asistentes que han participado en la misa de esta mañana—, sino también en los detalles que hacen posible cada celebración litúrgica. Entre ellos, destaca una labor callada que ha recorrido 250 kilómetros: la elaboración artesanal de 300.000 hostias consagradas en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Maluenda.
Tal y como adelantaron nuestros compañeros de COPE Zaragoza hace unos días, esta comunidad de quince religiosas ha dedicado cerca de tres meses a cumplir con un encargo que han vivido como una "respuesta divina". La madre priora, Teresa Margarita, explicaba en antena cómo acogieron la noticia: "Nosotras queríamos participar con algo, que algo saliera de nuestro pequeño monasterio". Lo que empezó como un deseo de estar presentes en el viaje papal se convirtió en una rutina de seis tandas de trabajo diarias, cuidando cada paso del proceso: desde el calentamiento de las planchas al alba hasta el delicado corte de cada forma.
El esfuerzo de estas religiosas, que viven de su trabajo diario para sostener el mantenimiento del convento, ha permitido que las celebraciones del Papa cuenten con un elemento esencial elaborado con mimo y oración. Para ellas, que han sentido con especial emoción el éxito de los actos multitudinarios de este fin de semana, el trabajo es su particular forma de estar cerca de León XIV. "Santo Padre, le queremos mucho, le tenemos presente, está en nuestro corazón", confesaba la madre Teresa Margarita, quien además ha querido añadir un detalle personal: un surtido de bombones artesanos hechos con chocolate y un toque de pisco peruano, un guiño al pasado del Papa en Chiclayo.
La dedicación de las carmelitas de Maluenda —que han recordado con cariño a la fallecida madre Conchita en estos días de trabajo intenso— se ha convertido en uno de los testimonios más entrañables de esta visita. Mientras Madrid sigue volcada con el Santo Padre, en el pequeño monasterio de la comarca de Calatayud saben que, en cada una de esas 300.000 formas que han viajado a la capital, va también su oración y su esperanza de que este encuentro siga dejando huella en los miles de jóvenes que han abarrotado las calles durante estas jornadas históricas.

EN ESTE ENLACE PODRÁS ESCUCHAR LA ENTREVISTA

Las Carmelitas de Maluenda que preparan las 300.000 hostias consagradas para las misas de León XIV en España: "El Señor nos da la oportunidad de colaborar"

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