Vecinos y cofrades se reúnen al alba para entonar el tradicional Canto de la Aurora, manteniendo intacta la memoria de sus antepasados
Cada 13 de junio, Terrer se despierta de una manera diferente y especial. Cuando el reloj marca las 5 de la mañana, un grupo de vecinos y cofrades se reúne para dar vida al "Canto de la Aurora", una de las tradiciones más antiguas y emblemáticas de la localidad en honor a San Antonio de Padua.
Este ritual religioso arranca en un punto de salida donde los asistentes entonan los versos que componen la "Aurora de San Antonio". A partir de ahí, el grupo recorre las calles del pueblo realizando nueve paradas estratégicas, en las que se repite el mismo cántico. Durante el trayecto entre parada y parada, el sonido de una campana, portada por uno de los cofrades, marca el ritmo del camino, mientras los participantes se colocan en círculo en cada estación para entonar la pieza. En la última parada, una vez terminada la ruta, no es extraño que algún vecino se anime a cantar una jota.
Aunque el libro de actas de la Cofradía actual data de 1942, se sospecha que la tradición cuenta con una raíz mucho más profunda, probablemente originada en el siglo XIX, dado que el libro actual parece ser una continuación de uno anterior que no se conserva.
Este año, la festividad ha sido especial debido a la colocación de un nuevo azulejo con la imagen de San Antonio en el lugar donde tradicionalmente comienza el canto, una pieza elaborada por R. Lavilla Francia. Además, la jornada mantiene sus elementos más queridos: tras finalizar el recorrido, la Cofradía invita a todos los asistentes a un chocolate con churros en uno de los bares del pueblo.
Una devoción que atraviesa décadas
La vinculación de Terrer con San Antonio de Padua tiene un recorrido extenso en el tiempo. Al mediodía, la festividad continúa con la solemne procesión. El contraste de las fotografías que se ven en la portada, entre la tradición fotográfica de 1950 —donde se recordaba a Antonio Bernal Minguijón junto a sus hijos portando la peana— y la actualidad, reflejada en la imagen de 2026 a la salida de la iglesia de La Asunción, pone de manifiesto cómo el pueblo ha sabido preservar su identidad a lo largo del tiempo. La foto más actual ha sido realizada por E.Lavilla Bernal.

A continuación se puede observar el nuevo azulejo con la imagen de San Antonio

La siguiente foto, realizada por J.L. Gormedino Herrero en una de las paradas, muestra el cómo las personas se colocan en círculo al llegar a uno de los nueve destinos de la noche.

Por último, este es el canto que se realiza durante el acto, con el pueblo recién levantado y preparado para dar salida a esta antigua tradición.
