El giro del viento aleja provisionalmente las llamas de la comarca de Calatayud tras una tarde de tensión en la que Milmarcos rozó la evacuación.
La noche ha traído una tregua sumamente necesaria para el operativo que combate el incendio forestal originado en Selas (Guadalajara). Tras una tarde crítica en la que el fuego avanzó, la bajada nocturna de las temperaturas y la pérdida de intensidad del viento han jugado por fin a favor de las labores de extinción. El trabajo sin descanso de los medios terrestres ha conseguido contener el avance de las llamas e incluso hacer retroceder parte del frente hacia el término de Selas, alejando el peligro inmediato de los cascos urbanos de localidades como Establés, Concha o Tartanedo, que vivieron horas de angustia.
Según la última actualización del Plan INFOCAM, las hectáreas afectadas se estiman ya en unas 1.700. El incendio continúa en Nivel 2 de operatividad debido a su entidad y al riesgo para la población. A primera hora de la mañana se sumaban a las tareas 21 medios aéreos, 20 terrestres y más de 150 efectivos de bomberos forestales y agentes medioambientales, con la colaboración activa del MITECO y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Giro en la dirección del viento y alivio en Milmarcos
Durante la tarde de ayer, se vivieron momentos de preocupación en el flanco oriental. El temor a que el fuego cruzase hacia la comarca de Calatayud mantenía en vilo a los vecinos de Milmarcos, municipio situado a escasos kilómetros de la frontera con Aragón y muy próximo a Campillo de Aragón. Sin embargo, las últimas informaciones confirman un cambio en la dirección del viento.
Este giro reduce de momento la presión sobre la zona límite entre provincias, donde los agricultores de la comarca jugaron un papel crucial durante toda la tarde de ayer abriendo cortafuegos en la zona para frenar el avance hacia los campos de cultivo.
Coordinación y agradecimiento entre municipios vecinos
La respuesta social a ambos lados de la raya autonómica ha sido ejemplar. En declaraciones a este medio, el alcalde de Campillo de Aragón (Comunidad de Calatayud), José Antonio Alonso, destacaba el despliegue del sector agrícola local: “Ha habido mucha colaboración de agricultores de la zona, unos 80 ó 90, que hemos estado ayudando a los servicios de extinción de incendios realizando cortafuegos en la zona de Milmarcos, que parece que en estos momentos, si no hay cambios, no corre peligro”.
Por su parte, el alcalde de Milmarcos, Fernando Marchán, relataba el alivio vivido tras una jornada al límite: “Las tareas de la noche han servido con los medios terrestres y el cambio de dirección del viento para mejorar mucho la situación. Por la tarde estábamos todos los vecinos preparados por si recibíamos la orden de evacuar; al final no ha sido necesario por un cambio de la dirección del viento y por el trabajo de los servicios de extinción de incendios. Ahora que se incorporarán también los medios aéreos esperamos que la situación siga mejorando”.
Marchán ha querido poner de manifiesto la gratitud de su pueblo hacia las localidades aragonesas contiguas: “Estamos muy agradecidos con los agricultores de localidades como Cimballa o Campillo de Aragón que han subido a ayudar. Somos de distintas comunidades pero nos unen lazos de vecindad y de amistad”.
El incendio forestal declarado en el término municipal de Selas presenta una evolución moderadamente favorable después de que la cabeza del fuego haya perdido gran parte de su intensidad al alcanzar una zona con escaso combustible, lo que ha frenado su avance directo. El fuego supera ya las 2.000 hectáreas afectadas.