La localidad del valle del Jiloca se prepara para celebrar del 5 al 9 de agosto sus festejos en honor a San Marcos, San Juan y San Ignacio con un amplio programa que incluye el pregón del alfarero Manuel Gil y el Premio Trevillano a Xabier Fortes.
Villafeliche encara el centro del verano con la mirada puesta en sus días más esperados. Del 5 al 9 de agosto, el municipio celebrará sus tradicionales fiestas patronales en honor a San Marcos, San Juan y San Ignacio, combinando actos populares, música, devoción y reconocimientos de calado e importantes como es habitual en la localidad.
El arranque festivo correrá a cargo de Interpeñas y la charanga el próximo miércoles 5 de agosto, sirviendo de caldeamiento antes del inicio oficial. Este llegará la noche del jueves 6, a las 23:00 horas, con la lectura del pregón a cargo del alfarero local Manuel Gil y la posterior actuación de la Orquesta Venus.
Uno de los momentos institucionales más destacados del programa tendrá lugar el viernes 7 de agosto a las 19:00 horas, cuando se celebre la entrega del Premio Trevillano y la Medalla de Oro de la villa al periodista Xabier Fortes López. El acto contará además con las intervenciones y acompañamiento musical de Yolanda Larpa y Roberto Ciria.
El fin de semana concentrará los actos más tradicionales. El sábado 8 de agosto, a las 12:00 horas, se oficiará la misa y la posterior procesión en honor a los patronos, reservando la noche para la multitudinaria cena popular a base de sardinas y un espectáculo de jotas. La programación concluirá el domingo 9 con la cena de hermandad, los mariachis y la traca final de fiestas.
Villafeliche, epicentro de la devoción a San Ignacio el pasado 12 de julio
El ambiente festivo y devocional de estas semanas toma el relevo a la relevante jornada que acogió el municipio el pasado 12 de julio con la celebración del Día del Misionero Zaragozano. Con motivo de la festividad de San Ignacio —patrono de los misioneros de Zaragoza desde su canonización por San Juan Pablo II en 1988—, la conmemoración habitual de la Basílica del Pilar se trasladó en esta ocasión a Villafeliche impulsada por la Delegación de Misiones y la Asociación Misionera San Ignacio Clemente Delgado.
Alrededor de 40 personas procedentes de la capital aragonesa y de diversos municipios de la comarca de Daroca acudieron a la cita acompañadas por sus respectivos estandartes. La recepción tuvo lugar en la casa de San Ignacio y en el Mesón, donde la banda de tambores y bombos del pueblo les dio la bienvenida.
Posteriormente, junto a la Unidad Pastoral de Daroca, las calles de la localidad acogieron el Rosario Misionero previo a la misa en la parroquia de San Miguel Arcángel, amenizada con la tradicional "Misa Aragonesa". La concelebración estuvo presidida por el arzobispo de Zaragoza, Don Carlos Manuel Escribano, bajo el lema "Gracias de corazón", rindiendo homenaje a los colaboradores fallecidos y a los 126 misioneros zaragozanos en activo repartidos por América, África, Asia y Europa. Desde la organización trasladaron su agradecimiento a todos los asistentes por una jornada inolvidable de convivencia y fe.
La huella de un mártir ilustre: ¿quién fue San Ignacio Clemente Delgado?
La especial vinculación de Villafeliche con el ámbito misionero hunde sus raíces en la historia de su hijo más predilecto. Nacido en la localidad en 1762, Ignacio Clemente Delgado y Cebrián profesó como religioso dominico en 1785 y se embarcó con destino a las misiones de Asia.
Tras completar sus estudios en Manila (Filipinas) y ser ordenado sacerdote, llegó en 1790 a Tonkín (en la actual Vietnam), donde cuatro años después fue consagrado obispo. A pesar de las duras persecuciones religiosas de la época, desarrolló una prolífica labor pastoral fundando comunidades cristianas y promoviendo vocaciones. En 1838 fue apresado y condenado a la decapitación por su fe, falleciendo tras 43 días de suplicio antes de que la sentencia fuese ejecutada sobre su cadáver. Sus restos, venerados desde entonces por los cristianos vietnamitas, convirtieron su ejemplo de entrega en una referencia universal que hoy sigue honrando a su pueblo natal.



