El programa provincial despierta una masiva demanda para disfrutar de las villas termales de la comarca de Calatayud, completando el cupo ofertado para la capital a las pocas horas de abrirse el plazo.
El programa de termalismo social impulsado por la Diputación de Zaragoza (DPZ) ha vuelto a ratificar el enorme interés que despiertan las villas termales de la comarca de Calatayud. Las plazas con estancia subvencionada ofertadas por la institución provincial se han agotado por completo en tan solo 48 horas tras abrirse el periodo de solicitud para los residentes de Zaragoza capital, que disponían de las plazas remanentes tras el primer turno prioritario reservado a los vecinos empadronados en los municipios de la provincia.
La alta demanda registrada ha llevado a la DPZ a cerrar el servicio de atención telefónica específico habilitado para este proceso. Con todo, la atención continuará prestándose a través del área de Bienestar Social y Desarrollo, tanto de forma telefónica (976 288 844) como presencial en la segunda planta del Palacio Provincial, hasta las 14:00 horas de este viernes 24 de julio.
Un impulso económico y de salud centrado en el territorio bilbilitano
En esta segunda fase, la institución provincial ofertaba unas 200 estancias subvencionadas de 5 días y 4 noches con descuentos que alcanzaban hasta los 300 euros por plaza. Los cuatro destinos incluidos en la convocatoria se concentran de manera íntegra en la comarca de Calatayud: el Balneario Alhama de Aragón, el Balneario La Virgen, el Balneario Termas Pallarés y el Balneario Paracuellos de Jiloca.
Dotado con un presupuesto global de 300.000 euros y más de 1.000 plazas ofertadas para este ejercicio, el programa reservó unos 70.000 euros para este último cupo de solicitudes. Los nombres de las personas beneficiarias se harán públicos en el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza (BOPZ) a lo largo de los próximos días.
La iniciativa, dirigida a personas mayores de 60 años, pensionistas y ciudadanos con al menos un 60 % de discapacidad o grado II de dependencia, persigue un doble objetivo: favorecer el envejecimiento activo y el bienestar de los usuarios mediante tratamientos termales bajo supervisión médica, y al mismo tiempo dinamizar la economía local y respaldar un sector estratégico para el desarrollo turístico y social de la provincia como es el del termalismo en la zona bilbilitana.