La prueba, integrada en el catálogo del patrimonio cultural aragonés tras su reciente declaración como Bien de Interés Cultural, volvió a reunir a un nutrido público en honor a San Ramón Nonato.
La localidad de Atea volvió a disfrutar con la disputa de su tradicional Carrera Pedestre en el marco de las fiestas patronales en honor a San Ramón Nonato. La cita cobró un significado especialmente simbólico al celebrarse tras la reciente declaración de las Carreras Pedestres de Aragón como Bien de Interés Cultural (BIC), un reconocimiento oficial a una tradición que en el municipio suma más de 110 años de historia.
En el plano estrictamente deportivo, la victoria absoluta fue para Ahmed Ait Hemmou, quien se proclamó vencedor tras una intensa y disputada prueba. El corredor logró imponerse a Álvaro López en los metros finales en un emocionante sprint que tuvo en juego una disputada prima. A lo largo del trazado también destacaron las carreras de Ismael Benarafat y de Abel Sos, este último muy jaleado por sus vecinos.
La jornada brindó además un reconocimiento especial a Reduan Benarafa, un veterano de la cita que acumula más de 15 años compitiendo sobre el asfalto de Atea y que volvió a disputar los premios intermedios con el vigor de los más jóvenes.
El desarrollo de la carrera y el ambiente festivo contaron con el acompañamiento musical de la charanga Xiloca, en una organización que salió adelante gracias a la implicación de Jorge Zorraquín Catalán, la Comisión de Fiestas y el consistorio liderado por el alcalde Saúl Pedro Herrero, reafirmando el compromiso del municipio con la preservación del patrimonio etnológico aragonés.